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30 de julio de 2013

HACIA EL TERCER SÍNODO DIOCESANO DE AGUASCALIENTES

LA PASTORAL FAMILIAR EN LA DIÓCESIS DE AGUASCALIENTES

1. HECHOS SIGNIFICATIVOS

1.1. La familia desde siempre ha sido la célula básica de la sociedad. Y para nosotros los cristianos es, sobre todo, la iglesia doméstica en la que primero se enseña y vive la fe.

1.2. En los últimos cinco años –especialmente– se ha dado a nivel mundial una batalla cultural en la que –grupos secularistas– pretenden ‘modificar’ el concepto de familia, buscando se reconozca como tal, a cualquier conglomerado humano que reclame serlo. Las consecuencias morales, sociales, políticas y jurídicas de tal aberración son más serias de lo que aparenta ser ’sólo un mero reconocimento'.

1.3. Ha Aumentado, por diversas causas, exponencialmente el número de divorcios.

1.4. Los abortos ‘legales’ e ilegales aumentan día a día. Su legalización en el D.F. por ejemplo, no ha logrado disminuirlos sino al contrario los ha disparado. Los grupos feministas radicales y algunos políticos ultras de izquierda han inventado ahora el ‘derecho’ al aborto. Tal crimen ha pasado de ser un supuesto ‘mal necesario’ a una ‘opción y derecho’ de la mujer, en esta ideología –eminentemente atea e inhumana– que desprecia la vida del ser más vulnerable e indefenso: el no nato.

1.5. El número de madres solteras –y por lo tanto de hijos nacidos fuera de la estructura del matrimonio– ha aumentado en forma lineal.

1.6. La mayoría de los padres y madres de familia no se han dado cuenta de la importancia de la formación intensiva y cuidada de los hijos, en los primeros siete años de vida, adoptando por ello actitudes de descuido y desenfado ciego, que marcarán la personalidad de los hijos en la adolescencia y edad adulta. Muchos creen que amar y cuidar es sólo alimentar y sostener, RENUNCIANDO IMPLICITAMENTE AL FORMAR.

1.7. No se ha aquilatado –en el seno familiar– la importancia de la formación de los niños en los valores humanos y cristianos más elementales, como herramienta eficaz que predetermina –en forma decisiva–, el futuro y realización plena de las personas.

1.8. La mayoría de los padres y madres de familia están rebasados por lo anterior, renunciando a ejercer su autoridad hacia los hijos o bien yendo al extremo del maltrato inhumano. Y aquí está el caldo de cultivo de la violencia e impunidad en la que actualmente se debate nuestro país.

1.9. La Pastoral Familiar no ha podido ofrecer ayudas eficaces para la educación adecuada de los hijos. Se sigue viendo a sí misma –en muchas circunstancias– como ‘Pastoral conyugal’.

1.10 A pesar de su limitada eficacia –La Pastoral Familiar diocesana– puede contar con la riqueza que representa la vida y actividad de varios Movimientos eclesiales de laicos que se dirigen a la familia, y que la atienden en forma global o que tienen como objeto particular de sus trabajos a los novios, los adolescentes y/o los jóvenes.

1.11. Para algunos párrocos la formación prematrimonial es sólo un ‘requisito’ secundario, totalmente prescindible o inútil desde su punto de vista.

1.12. Aún cuando estudios científicos de dominio público demuestran que los anticonceptivos son factor decisivo en el incremento endémico de casos de cáncer y enfermedades ginecológicas, ha aumentado su uso indiscriminado.

1.13. Pero el más pernicioso de los ‘efectos secundarios’ de los anticonceptivos –aparte de su contribuir decisivo al aumento de casos de cáncer–, es el deterioro de la calidad de la relación de los cónyuges, que prescinde de la oportunidad de nutrir su significado en el recurso periódico de la abstinencia temporal, que fomentaría el aprecio y valoración del otro(a) como persona, en su riqueza que lo constituye en un Tú trascendente, con el que se puede construir –en relación íntima con Cristo– ese ‘Nosotros’, cimiento sólido de la familia cristiana.

1.14. Por desgracia la mayoría de las parejas de novios llevan –indebidamente– una vida sexual activa, limitando así la libertad y autonomía personal mutuas necesarias, para poder tener la posibilidad de decidir –con objetividad– sobre la idoneidad del otro(a) para vivir en un matrimonio durarero y feliz y –así– formar una familia con esperanzas fundadas de funcionalidad plena.

PBRO. ROBERTO SÁNCHEZ DEL REAL.

26 de julio de 2013

¿QUÉ?

¿QUÉ TENDRÁ QUE PASAR SEÑOR?

Observo la situación de nuestra Iglesia desde hace años, y lamentablemente no veo realidades prometedoras, aunque si –como siempre– muchos signos de esperanza. Por desgracia –ahora rememoro– muchos de esos signos de esperanza de antaño se han convertido en pesadillas: algo no se hizo bien o simplemente la dinámica histórica nos arrolló.

No sé por dónde empezar. Son tantas ‘las piezas’ que tendrían que estar en conjunción para lograr algo… Es muy poco lo que UN sacerdote puede hacer, muy poco. A ratos ver todo lo que pasa y lo que no pasa se convierte para mi en una ‘agonía pastoral’. Afortunadamente hay satisfacciones que me dicen que ha válido la pena el trabajo hecho, el esfuerzo brindado.

La problemática no es menor: deserción de ‘católicos’ al protestantismo más silvestre, fanático y trasnochado; desprecio de los Sacramentos no sólo por laicos sino incluso por sacerdotes; vocaciones insuficientes al sacerdocio y vida consagrada; poca perseverancia en la vida matrimonial; un catolicismo popular que se va ‘ahuecando’ y quedando sólo en expresiones de religiosidad limitada y esporádica (ya Cristo no importa mucho… Importa san Juditas y San Benito con su medallita); implantación progresiva y silenciosa de la agenda secularista en la vida del país (aborto, drogas, divorcio, ‘matrimonio’ atípico, deshumanización de la sexualidad humana, marginación de Dios de la vida social y cultural, etc.).

¿Qué tendrá que pasar Señor para que los ‘Planes Pastorales’ no se queden sólo en el papel, sino que vayan cristalizando en realidades transformadoras para una Iglesia local?. ¿Qué tendrá que pasar Señor para que los laicos se den cuenta de que no son ‘clientes’ que pagan con ‘limosnas’ y solicitan servicios en la Iglesia sino discípulos-misioneros con la obligación de predicar a Cristo muerto y resucitado según sus posibilidades y condición?. ¿Qué tendrá que pasar Señor para que los padres de familia se den cuenta de que ser eso (padres) va más allá de sólo alimentar, cobijar, aguantar y vestir a sus hijos y que también implica formar y educar en los valores de Cristo con el ejemplo y la palabra?.

¿Qué tendrá que pasar Señor para que los Nuncios Apostólicos se den cuenta de que su papel no es sólo representar a la Ciudad del Vaticano ante los gobiernos sino estar atentos a la vida de las Diocesis, aún en cosas que no son tan importantes como la marcha de parroquias pequeñas o misiones en la serranía?. ¿Qué tendrá que pasar Señor para que los obispos escuchen, amonesten y corrijan sin miedos ni cálculos políticos?, ¿Qué tendrá que pasar Señor para que quienes trabajan en las Curias diocesanas comprendan que su trabajo no es canonjía sino obligación de servicio eficaz?.

¿Qué tendrá que pasar Señor para que los párrocos nos demos cuenta de que las parroquias que se nos confían no son de nuestra propiedad sino DE LA IGLESIA, y que daremos cuenta de nuestra administración?, ¿Qué tendrá que pasar Señor para que los párrocos nos demos cuenta de nuestra obligación de pastorear a las ovejas, por las que deberíamos dar la vida: tener tiempo, escuchar, cuidar, exhortar?. ¿Qué tendrá que pasar Señor para que los sacerdotes nos demos cuenta de que dar testimonio no es opcional sino fundamental?, ¿Qué tendrá que pasar Señor para que los sacerdotes comprendamos que nuestro sacerdocio va más allá de sólo celebrar quinceañeras y bodas?, ¿Qué tendrá que pasar Señor para que los sacerdotes nos demos cuenta de que deberíamos de ser los principales estudiosos y promotores de ‘La Palabra de Dios’?, ¿Qué tendrá que pasar Señor para que los catequistas se den cuenta de lo importante de su labor en la vida de la Iglesia?.

¿Qué tendrá que pasar Señor para que los jóvenes se den cuenta de que ser cristianos no es sólo ir a un grupo o coro un año o dos sino ser misioneros toda la vida entre sus amigos y compañeros?, ¿Qué tendrá que pasar Señor para que los jóvenes se den cuenta de que ser cristianos es decisivo sobre todo a la hora de las decisiones más personales como el inicio o no de la vida sexual activa?.

¿Qué tendrá que pasar Señor para que las madres de familia se den cuenta de que ser ‘cómplices’ de sus hijos no es educar sino echar a perder?, ¿Qué tendrá que pasar Señor para que los padres de familia se den cuenta de que su papel es primordial en la vida de su familia e hijos, y que no se trata sólo de dinero o miedo sino de estar ahí, formar y acompañar?. ¿Qué tendrá que pasar Señor para que padres y madres de familia se den cuenta de que los primeros años en la vida de sus hijos no son para ‘descansar’ sino para echar los cimientos de la identidad y autoconcepto del niño?. ¿Qué tendrá que pasar Señor para que los padres y madre de familia se den cuenta de que de ellos es la obligación de evangelizar y catequizar a sus hijos en el seno de esa Iglesia doméstica que es la familia?.

Ya pasó, Señor, que nos bendijiste con la elección de un Papa que habla claro… ¿Y lo que falta Señor?.

PBRO. ROBERTO SÁNCHEZ DEL REAL.

20 de abril de 2013

EVANGELIZAR

PRIMERA EVANGELIZACION PARA ADOLESCENTES Y JOVENES EN LA PARROQUIA DE LA DIVINA PROVIDENCIA



Pues hace dos meses que soy el párroco de esta Parroquia De La Divina Providencia. No ha sido fácil adaptarme, después de ocho felices años en mi anterior Parroquia. Y ello a pesar de que he sido recibido cálidamente. Para qué les digo que no, si sí: aún extraño mi antigua parroquia. Poco a poco me iré aclimatando. Por mi no queda: todo mi esfuerzo.

Encontré adolescentes y jóvenes entusiastas trabajando en La Divina Providencia: de la misma Parroquia y de Movimientos tales como EPA y La Escuela Secundaria De Formación Católica. Entusiasmo y generosidad hay… Pero falta formación. Por ello decidí hacer esta Primera Evangelización con y para ellos… Aunque es la segunda que organizo ya en la Parroquia, la primera se llevó a cabo dos semanas antes de la Semana Santa con una buena participación de 125 personas adultas, en su mayoría. Y en aquella y en ésta he contado con el invaluable apoyo del Ministerio de Música del Señor De La Misericordia.

LA FORMACION DE LOS JÓVENES Y ADOLESCENTES EN LA IGLESIA

No sé, tal vez soy tremendista, pero creo que nos falta dar mucho, en la Iglesia, para formar sobre todo a los niños, los adolescentes y los jovenes.

Por supuesto que el siguiente es MI MUY PERSONAL PUNTO DE VISTA. Creo que la Iglesia no está atendiendo con oportunidad ni eficacia –sobre todo– la formación de jóvenes y adolescentes. No puedo negar que son ‘hasta’ prioridad programática, por ejemplo, aquí en la Diócesis de Aguascalientes. Pero la verdad es que pocos sacerdotes trabajan con ellos. Y alguien dirá: ¿y por qué no lo haces Tú? Y respondo con sorna –tal vez sea una respuesta cómoda– que yo ya ‘pagué mi cuota de sangre’: trabaje diez años en EPA y la Pastoral de Adolescentes Diocesana. Ya no creo tener la capacidad de entenderlos y atenderlos con caridad y eficacia…

Siempre –por desgracia– hay una barrera infranqueable: No hay recursos. No, no los hay… Ni humanos ni materiales. Y nadie hace lo que se necesita: TODOS HACEMOS LO QUE PODEMOS… Y el tiempo va pasando. Veo con impotencia cómo la realidad nos va rebasando y vamos perdiendo a los adolescentes y jóvenes.

Las estadísticas son despiadadas: aumento de alcoholismo, drogadicción, delincuencia, delitos sexuales, suicidios, violencia en todas sus variantes, depresión, hogares rotos, ciclos de pobreza que se repiten y se duplican, triplican… Y ahí está la realidad que me voltea a ver con muecas grotescas y se burla de mi ingenuidad y preocupación aparentemente estéril… Y nada puedo hacer. Y se ve muy difícil que los recuperemos… Y nadie hace algo que valga la pena… No hay –no llega– ese ‘golpe de timón’ que se necesita. Ni los padres de familia, ni nosotros los sacerdotes, ni los obispos, ni los cardenales, ni el Nuncio… Nadie. Delante de nosotros las inercias y atavismos de lo peor se van tragando a los jóvenes. Pero para los gobernantes TODO ESTA MARAVILLOSO Y MEJOR QUE NUNCA (ja!).

PRIMERA EVANGELIZACIÓN DE ADOLESCENTES Y JÓVENES

La iniciamos este lunes 15 y terminará hoy… 43 asistentes… Buen número, interés y respuesta de parte de ellos. Estoy seguro de que estos días les cambiarán la vida para bien: se darán cuenta de que DIOS LOS AMA Y LOS LLAMA. Espero –y oro por ello– que hoy El Espíritu Santo haga lo más importante: entrar en sus corazones y revestirlos ‘con la fuerza que viene de lo alto’ para que puedan vivir en Cristo y dar testimonio con su vida de que JESÚS ES EL SEÑOR. lo sé, es nada esta Evangelización en medio de toda esta complicada situación actual… Y, además, sé que ni Obispo ni Cardenal ni Nuncio leerán esto… Ojalá que Dios si tenga internet…

PBRO. ROBERTO SÁNCHEZ DEL REAL.

28 de marzo de 2012

ESCUCHEMOS AL PAPA BENEDICTO XVI

SIMULACIÓN PASTORAL

LA VISITA DE BENEDICTO XVI

Apenas si acaba de pasar la visita al país de Su Santidad el Papa Benedicto XVI. Me ha gustado cómo se ha ganado a todo el mundo. En nuestro país la prensa –muchas veces reflejo mercenario de la prensa gringa– desde siempre lo ha motejado como alguien duro, impopular, insensible, dogmático hasta lo enfermizo, etc. Creo que en esta visita hasta a esa prensa ‘ligera’ la ha sorprendido. El pueblo de Dios se ha volcado, lo ha querido. Nos ha sorprendido en verdad a todos, incluidos muchos sacerdotes, que nos quedamos cautivados con Juan Pablo II y que todavía nos equivocamos en el momento en que se pide –en la Misa– por el Papa.

Esa prensa mal intencionada y mimética le ha querido “cargar” los muertitos: le quieren hacer responsable de los desmanes y crímenes del infausto Maciel, vergüenza para la Iglesia y para México. Es también algo que le han querido cargar a Juan Pablo II. No lo han logrado ni lo lograrán. Recordemos que –consciente o inconscientemente– de lo que se trata es de DESCALIFICAR A PRIORI A LA IGLESIA COMO INSTANCIA ÉTICA Y MORAL. Eso lo hace el movimiento secularista mundial y sus sucursales locales, y usan y usarán TODO LO QUE SE PUEDA. Ya los vería cuestionando la autoridad de un líder musulmán… Nosotros todo lo sobrellevamos con ‘lomo duro’ y rezos… Ellos resolverían los insultos con un poquito de pólvora (por eso los “respetan”… El miedo no anda en burro). Pero no sólo me ha gustado que se ha ganado al Pueblo de Dios, sino también sus mensajes y homilías.

MENSAJES PAPALES

A todos nos invitó a renovar nuestra Fe y dejar de lado el cansancio y la rutina en nuestra vida cristiana. Nos ha dicho a todos que no nos dejemos amedrentar por los que hacen el mal, que no estamos solos. En la catedral de León les ha dicho a los Obispos –entre otras cosas– que han de estar cerca del pobre y del necesitado como pastores del Pueblo de Dios. Les ha dicho también que han de estar cercanos a los sacerdotes, que han de acompañarnos. Les ha dicho que urge un cambio de actitud hacia los laicos, que no es posible que apenas si cuenten en la vida de la Iglesia como quien es tolerado (palabras más palabras menos). El Papa ha sido muy claro y directo con los Obispos les ha señalado puntualmente sus obligaciones y la actitud que han de tener ante los fieles y los sacerdotes.

LA SIMULACION PASTORAL

Hace años cuando la Diócesis de Aguascalientes estaba vacante y nos visitó el Nuncio Apostólico Christophe Pierre (no se si así se escriba) platiqué brevemente con él y le dije que un día lo visitaría. Mi única intención era plantearle algunos problemas y pedirle apoyo para la Pastoral de Adolescentes. Después recapacitando creí que no era conveniente ¿Qué puede un simple sacerdote hacer? Yo no tengo derecho de picaporte ni tiene por qué –El Nuncio– creer lo que le diga, además no vale la pena hacer juicios sumarios. Creo que lo único que puedo hacer es atender bien mi Parroquia, no más.

Yo encuentro que uno de los más grandes males pastorales que sufrimos –no sólo en la Iglesia mexicana sino en muchos países– es “LA SIMULACIÓN PASTORAL”. ¿Qué es eso? Bueno, es querer engañar y hacer creer que se atiende, que se apoya que se trabaja, que se planea en lo pastoral. Espero que no me excomulguen, pero la simulación pastoral la he visto en todas partes: la he visto y vivido en México, en Uruguay y en Estados Unidos… Y lo más seguro es que he hasta participado de ella.

  • Se simula pastoralmente cuando se tienen prioridades de papel: por ejemplo, en el “Plan Diocesano de Pastoral” se pone que tal Pastoral es ‘Prioridad Diocesana’ o ‘Decanal’, pero no se le dan recursos humanos ni materiales para que funcione… Se ahoga sola y NO SE REMEDIA NADA, el tiempo –y un ganchito– hace que la prioridad cambie, pues se modifican las condiciones y ya.

  • Algo que demuele comunidades y atrasa procesos pastorales: medrar con la pobreza. Sí, es un recurso muy socorrido, “agarrarme” de la pobreza de mi comunidad para no hacer nada, al fin de cuentas la pobreza me cubre y me justifica a los ojos de los demás. Y hasta me pone como héroe. Eso es más fácil –y lucrativo en todo sentido– que tratar de salir de ella con trabajo pastoral creativo y constante.

  • También se cae en ese vicio cuando algo se hace en el papel pero no en la vida: por ejemplo, se pide que se sectorice la Parroquia, y si se hace… Pero sólo en el plano de la Parroquia. Y a la mejor hasta se ‘nombran’ coordinadores… que no coordinan nada.

  • Lo más típico de la simulación pastoral: “Batear a la gente”. Se le dice que vuelva ‘otro día’ sin fecha concreta; siempre se le dice que el padre ‘no tiene tiempo’.

  • Algo lamentable: Los pastores (obispos o sacerdotes) no se adecuan a las condiciones de las ovejas. Esto pasa mucho en Estados Unidos, en donde los gringos quieren que los mexicanos y los hispanos dejen de serlo y sean tan cuadrados y ‘metódicos’ como ellos… ‘Todo con cita’; nunca se pueden confesar porque en las horas para ello, ellos están trabajando y les es imposible, pero los padres no modifican sus criterios, no les interesa. O los Obispos que ven a los hispanos no como riqueza sino como carga por ‘su cultura’… ¡Y luego se van a las sectas! Ahí si tienen tiempo.

  • El mayor ‘cáncer’ pastoral: hablar sin dialogar. No se le puede decir nada al sacerdote o al obispo porque se ofende y se enoja y luego hay represalias. Se critica por debajo de la mesa y no de frente. Ese es el peor mal, ello provoca odios, chismes, divisiones, rencores e inmovilidad pastoral.

  • Estar contra todo y a favor de nada: apenas se empieza a proponer algo y el sacerdote – o el laico– ya está en contra aún antes de que se termine de exponer lo que se propone.

  • Lo de nuestro tiempo: “amargura pastoral”. Sentir y creer que haga lo que haga NADA HARÁ LA DIFERENCIA. Y esto lleva también a la inmovilidad pastoral y a la frustración.

CONCLUSIÓN

Si Usted es laico o sacerdote (dudo que un Obispo algún día lea esto) ¿Qué tiene que hacer para acabar con este mal que es LA SIMULACION PASTORAL?.

PBRO. ROBERTO SANCHEZ DEL REAL.

13 de enero de 2012

LA IGLESIA CATÓLICA DE AGUASCALIENTES

EN AGUASCALIENTES NECESITAMOS OTRO SAN ALBERTO HURTADO


ALGUNOS DATOS BIOGRÁFICOS:



Se preguntarán quién es este santo (Luis Alberto Miguel Hurtado Cruchaga S.J) Nace en Viña Del Mar, Chile, el 22 de enero de 1901, en el seno de una familia aristócrata, que se viene a menos, por la muerte prematura del padre, cuando apenas cuenta con 4 años. Asiste en la ciudad de Santiago, la capital, al Colegio San Ignacio de los jesuitas. En la juventud, buscando el bien de los mas pobres y los obreros ingresa a un partido (el conservador). Está, seguramente por las palabras de algún ilustre maestro, en verdad entusiasmado por el Magisterio de la Iglesia, en especial por la RERUM NOVARUM del Papa León XIII, que trata sobre la cuestión obrera y la necesidad de promover LA JUSTICIA SOCIAL. Piensa en ser abogado, pero no para enriquecerse sino para defender a los más pobres y explotados. Al tiempo ingresa en La Compañia de Jesus, en donde demuestra tener no sólo gran capacidad intelectual sino también gran celo por las cosas de Dios. Será ordenado sacerdote en Bélgica al final de sus estudios en Lovaina. Muere el 18 de agosto de 1952, víctima de la fatiga y el cáncer. Su Beatificación, por Juan Pablo II, es el 16 de octubre de 1994 y su Canonización el 23 de octubre de 2005 por Benedicto XVI. La Iglesia ha puesto su Festividad el 18 de agosto.

DE ESTUDIOSO A ENTUSIASTA FORMADOR DE JÓVENES

El Padre Hurtado muy pronto comprende la situación de la Iglesia Chilena; se da cuenta de cómo la ignorancia —en especial la religiosa— está más que extendida. Publica varios libros que causan revuelo por el enfoque tan franco que da a la situación de miseria de las masas obreras y la nula acción de la Iglesia Chilena en su favor; sus enemigos lo motejan de “cura rojo”. Enfrenta no pocos problemas por ello. Sus reflexiones y su convivir con el pueblo lo llevan a concluir que el catolicismo chileno es “devocional” pero poco dado a la lucha por soluciones prácticas a las miserias y sufrimientos de los más pobres (¡Cómo se parece al catolicismo mexicano actual!). Comprende que los jóvenes pueden ser la semilla de un cambio, dar un giro de lo meramente devocional a lo eficaz en la construcción del Reino. Al ser nombrado asistente nacional de la Acción Católica recorre todo el país y en verdad hace crecer a este movimiento que, en su momento, fue casi la única expresión de catolicismo militante. Sabe influir en los jóvenes, sabe ganarlos y reclutarlos para Cristo, sabe interesarlos en la lucha por la justicia y renunciar a las comodidades en pro del Evangelio.

EL “PATRONCITO” SE HACE PRESENTE EN LOS “PATRONCITOS”

Su vida espiritual lo lleva en verdad a tener a Jesús como centro de su vida y apostolado. No busca obispados (que estaban a tiro de piedra por su formación y vida ejemplar) ni cargos sino servir al “Patroncito” y hacer su voluntad. Sus largas meditaciones lo hacen valorar los sufrimientos de Cristo en la cruz. Fácilmente llega a las lágrimas al recordar la pasión y muerte de Jesús. Se da cuenta de la trascendencia del sufrimiento redentor y del gran valor que tiene cada persona por haber sido redimida por la Sangre de Cristo. Sabe que la dignidad no es cuestión de pesos y centavos sino de la común condición de hijos de Dios.

Poco a poco va descubriendo el rostro de Cristo sufriente en los más pobres, los enfermos, los desamparados, en los rechazados por su pobreza o aspecto. No hay en él repulsión hacia nadie. Se decide a aliviar el sufrimiento de los pordioseros de los que viven en la calle, sin importar su condición ni reacción. Sabe persuadir a los ricos para ayudar a los pobres. Sabe perfectamente que EL FONDO DE LA CUESTIÓN ES LA DIGNIDAD HUMANA QUE SE ESCONDE TRAS LOS HARAPOS. SABE QUE DETRÁS DE LA DIGNIDAD HUMANA NO RECONOCIDA ESTÁ EN VERDAD CRISTO DOLIENTE Y DESPRECIADO.

EL HOGAR DE CRISTO

Finalmente, con buen apoyo de la sociedad chilena, emprende la fundación de una institución que ha aliviado por décadas el sufrimiento de miles y que a todos ha dignificado, que ha permanecido a pesar del tiempo y que es un orgullo para los chilenos: EL HOGAR DE CRISTO. No solo fundó y sostuvo esta noble institución sino que se convierte en el alma de la misma, pues lo mismo da charlas en una estación de radio, convive con personas de sociedad o sirve en el comedor, toma una escoba o un trapeador para las faenas diarias… No se comporta con superioridad de patrón; no se siente benefactor sino servidor gozoso. Y les habla con cariño a todos: ricos, pobres o pordioseros, les llama “patroncitos”. Insisto, en ellos ve en verdad a Cristo y no a una persona necia o dificil de soportar o atender.

NUESTRA REALIDAD

Si comparamos nuestra ciudad de Aguascalientes con muchas otras ciudades, en verdad lo digo sin triunfalismos, veremos que hay menor pobreza material. Pero reconozcamos que también hay otra pobreza que lacera con mayor contundencia: la violencia.

Y ésta se produce muchas veces como reacción no pensada, de autodefensa, ante las agresiones de los demás. Violencia que se vive en el hogar, en la escuela, en el lugar de trabajo, en la calle. Violencia que se alimenta de malos tratos y humillaciones que se reciben en las oficinas, clínicas y aulas en donde se debería de ser atendido y ayudado. Violencia sufrida por nuestros ancianos a manos de sus mismos vástagos o nietos. Violencia de raíz sexista. Violencia alimentada por la pantalla —chica y grande— por el diario o la revista, por el lenguaje coloquial diario… Violencia contra los hijos al tener que enfrentar la vida en soledad sin el apoyo responsable de la pareja legal o casual. Violencia que nace de la desesperación ante la falta de oportunidades o el abuso de los poderosos… Violencia que se sufre tambien a manos de los iguales. Violencia que se exacerba ante el reto de tener que vivir una existencia aparentemente sin sentido ni valor. Violencia que nace de la rabia de no sentirse valorados por no ser “gueritos” con ojos de color… Violencia que nace del insulto proferido con desprecio cuando mal usamos el lenguaje y llamamos al otro “indio” o “chilango”… Violencia que se alimenta de la aparente ausencia de Dios, pues nosotros los sacerdotes y los laicos comprometidos, no hemos sabido mostrarlo, no hemos sabido enseñar a los demás a que lo amen. Violencia que alimentamos cuando no atendemos a nuestra gente en la parroquia “porque estamos muy ocupados”.

Sí, ¡Cómo hace falta un San Alberto Hurtado en este Oriente de la ciudad! Ahhh y faltaría también otro para atender Las Huertas, La Barranca, La España… Pero si al menos tuviéramos uno en toda la Diócesis lo podríamos compartir aunque fuera por Decanatos.

PBRO. ROBERTO SANCHEZ DEL REAL.

27 de marzo de 2011

MILAGRO

UN MILAGRO MAS EN EL INFONAVIT MORELOS, EN AGUASCALIENTES, AGS. MEXICO

TRES PEQUEÑOS SALVADOS DE LAS LLAMAS POR DIOS Y POR LA VIRGEN MARÍA


El miércoles pasado, el Infonavit Morelos de nuevo sonó. Pero ahora fue una EXCELENTE NOTICIA. Por lo regular aqui hay muchas malas... ahora fueron buenas.

En las noticias policiacas de la radio –Radio BI-- escuché el jueves por la mañana que se había incendiado un departamento en la 3era Plaza Uxmal. Al momento me sentí preocupado, pues habría que ver si hubo víctimas y quiénes eran.

No hubo víctimas, por gracia de Dios. Pero lo asombroso de la noticia fue que en ese departamento incendiado por un corto circuito se encontraban dos niñitas y un pequeño: La mayorcita de apenas cuatro años, el niño de unos dos años y medio y la pequeñita de apenas un año y unos meses.

MARÍA PROTECTORA DE LA INFANCIA


Mientras se incendiaba el departamento, al ver el humo, los vecinos se preocuparon y unos llamaron al número de emergencia y otros se organizaron para salvarlos. Fueron encabezados por un adolescente de unos 16 años –Jonathan-- tío de los pequeños (hermano de la madre de éstos). Este adolescente tuvo la idea de ir al patio, por el departamento vecino, y desde ahí los fue sacando uno a uno. Lo sorprendente fue que los tres estaban ahi en el patio YA ESPERANDO SER RESCATADOS. Hasta aquí tenemos una historia de heroísmo de un adolescente y de los vecinos que se organizan.

Hace unos minutos, terminando la Misa Dominical de 6 de la tarde, platiqué con los padres de estos pequeños... y con la pequeña de cuatro años. Y lo sorprendente es que esta niñita de cuatro años los llevó a sus hermanitos al patio. ¿No le parece increíble que una pequeña de esta edad tenga el aplomo para hacer eso en vez de gritar y entrar en pánico?

Si es increíble. Pero la explicación es esta, dice la pequeña: “Entre el humo se me apareció una señora muy bonita que me dijo: Lleva a tus hermanitos al patio, para que los saquen”. No sólo es sorprendente la aparición de esta “Señora” sino también que le da la seguridad y aplomo para enmedio de las llamas cargar a su hermanita pequeña y conducir a su hermanito al patio, sin desesperación y sin angustia.

Veo a los ojos de esta pequeña y reflejan una gran paz y ternura. ¿Tendría una pequeña necesidad de mentir? No creo. ¿Sin algo extraordinario como la aparición de esta “Señora” podría una niña de cuatro años hacer lo que ella hizo? Menos lo creo. Para nosotros en el Infonavit Morelos, esto es un milagro de Dios... y de María. Dios nunca nos deja solos siempre esta al pendiente. Gloria a Dios por esta historia de ternura y amor.

PBRO. ROBERTO SÁNCHEZ DEL REAL.

28 de mayo de 2010

SACERDOTE EJEMPLAR DE AGUASCALIENTES

P. RICARDO MARTÍN DEL CAMPO ROMO


A SU MEMORIA


No era ya, ciertamente, un sacerdote joven; aunque estaba mucho más actualizado que muchos de nosotros y era más comprensivo que muchos de menor edad... nació en San Luis Potosí, S.L.P., el 29 de junio de 1940, casi cumplía los 70. Le encantaba hablar de un ranchito del que había salido su familia; tenía un nombre raro: “Tierra Ajena”, en el municipio de Encarnación De Díaz, Jal. El 8 de Diciembre de éste año cumpliría 44 de ministerio sacerdotal. Estudió en el Seminario de Montezuma y en la Universidad Gregoriana de la que se graduó con honores.



En la Diócesis de Aguascalientes, hablar del P. Ricardo Martín Del Campo, es hablar de un sacerdote entregado a su ministerio, de un excelente maestro, de una persona honesta, de una persona humilde y generosa. Es hablar de un ejemplo para las nuevas generaciones. Es hablar de un excelente amigo.

En otros ámbitos como la Universidad Pontificia de México –de la que fue Rector-- es hablar de un sacerdote que defendió los intereses de la Iglesia con valentía y honestidad desde adentro, aún en contra de vientos fuertes y mezquinos que buscaban la conveniencia propia y no el bien de la institución. Ricardo Martín del Campo Romo, seguramente el sacerdote más brillante de la Diócesis de Aguascalientes, en lo intelectual. En lo espiritual y lo moral dudo que alguien pueda objetarlo: Hombre de una sola pieza, hombre de un corazón indiviso: Sólo de Dios. Ocupó importantes cargos, sin buscarlos: Vicario General de la Diócesis, Vicario de Pastoral, Párroco, Secretario adjunto del CELAM, etc.

En 1993 llegué al Seminario Diocesano al primer año de Teológia. Y todos mis compañeros hablaban de él siempre con sumo respeto: había sido Rector del Seminario y por muchos años fue profesor de varias materias, sobre todo de corte teológico. No fue sino hasta el cuarto año cuando tuve la fortuna de que me diera una materia. Oí a mis compañeros decir con entusiasmo: ¡Nos va a dar clases Martín Del Campo¡. Sin demérito de los demás sacerdotes que fueron mis maestros debo decir que lo considero el mejor, junto con el P. Fray Eduardo Fernández Bárcena OFM, que me dió clases en mis estudios de Filosofía en Zapopan.

Tenía un raro don de enseñar sin aburrir. Lo aburrido lo hacía incluso ameno. Que fortuna la nuestra aprender de un hombre que no sólo había leído cientos de libros sino que además los entendía y los sabía exponer con maestría. Admirador –como yo-- hasta el fanatismo de Paulo VI. En una ocasión lo hablamos: Paulo VI el papa más brillante e incomprendido de la Iglesia contemporánea.

Hasta alguno de mis compañeros que no tenía muchas neuronas –palabras de él mismo-- le entendía y a la primera, y “eso ya es mucho decir”. Otro dijo: “Porque Martín Del Campo nos va a dar clase, por eso sólo, ya valió la pena el semestre”. Nunca hubo en sus clases el afán de lucirse, de decir “yo mando” “yo soy el que sabe más” “yo soy el maestro”. Nada, como un buen pedagogo explicaba en forma cristalina y simple. Me lo imagino como el joyero que tiene la habilidad de mostrar al ignorante la belleza escondida de un diamante, haciendolo girar con destreza a contraluz de los rayos solares, para que el espectador pueda admirar su brillo y aquilatar su valor con justicia. Así hacía con nosotros en clases y en la charla amistosa. Intelectual, no sólo porque supiera mucho sino porque los datos y circunstancias podía verlos con gran sentido de la perspectiva histórica. Y su perspectiva histórica por excelencia –aunque no lo mencionara abiertamente-- era La Historia de Salvación: Jesús El Señor. Y, antes que sentirse maestro se sentía y se sabía sacerdote.

Pero lo anterior no es lo más sobresaliente, según mi experiencia personal acerca de él. Tuve la fortuna de tratarlo en el Decanato, pues la que era su Parroquia –la de Santa Teresita-- colinda con la mía –El Señor De La Misericordia-- y por ello coincidimos en muchas ocasiones. Sosteníamos una graciosa disputa, en la que el asunto era quién tenía jurisdicción sobre los patos que viven en el parque “El Cedazo”, pues ahí los límites no son muy claros. Convenimos en que algún día haríamos una encuesta entre ellos para que, democráticamente, decidieran cuál parroquia preferían.

Me invitó al proyecto de un boletín mensual que se elaboraba entre varias parroquias. Siempre sus artículos excelentes, profundos y accesibles para nuestra gente. A pesar de ser un venerable párroco y yo un neófito, siempre que le pedía algún consejo me hablaba con una caballerosidad de admirarse: No me trataba como a uno de sus innumerables ex-alumnos sino como “colega” como “hermano”. Siempre respetuoso y afable.

  El 27 de Mayo –día de Jesucristo Sumo y Eterno Sacerdote, por cierto-- cuando por el P. Ricardo Veloz su sobrino supe la noticia de su deceso –aunque lo había visitado y se veía que su salud menguaba-- me sentí triste y recordé de inmediato una ocasión muy especial en la que sus sabias palabras me dieron el aplomo necesario para enfrentar uno de los más grandes retos de mi ministerio sacerdotal hasta hoy. Y esas palabras me sorprendieron sobremanera porque no esperas de un intelectual que te hable con fe profunda y humilde:

En Abril ó Marzo de 2006 se presentó el caso de una posesión diabólica en una persona de mi parroquia. Yo muy asustado, y con la esperanza de ser liberado de esa carga tan abrumadora, fui al Obispo –Dn. Ramón Godínez Flores Q.E.P.D-- y le expuse el caso. Después de interrogarme insistentemente sobre las manifestaciones y signos que se presentaban me dijo que me autorizaba para hacer el exorcismo. ¡Dios Santo¡ Me quería morir... yo fui para que mi obispo me quitara ese gran peso y, en vez de así hacerlo, Dn Ramón lo echaba sobre mi “oficialmente”. ¿Quién le dijo que yo quería hacerlo? ¡Por favor¡ Le expliqué una y otra vez que no tenía ni la santidad, ni la experiencia, ni la fe, ni nada para hacer frente a ese asunto tan raro pero tan abrumador. Dn. Ramón me dijo: “Si tiene todo eso, por eso lo hice párroco en cuanto llegó de Uruguay”. ¡Qué podía decir¡ Ni modo de renunciar a la Parroquia. Bueno, pues salí de su oficina como arrastrando un gran costal y seguramente estaba blanco porque cuando paso por la sala de espera y me ve el P. Ricardo, en una forma muy prudente y comedida, me pregunta si me siento bien y si puede ayudarme en algo. Pero lo expresa con un gran respeto y caridad.

Le conté cuál era mi “pequeño” problema. Me dice: “Roberto, yo le voy a pedir mucho al Señor por tí y hasta voy a ayunar para que te ayude. No tengas miedo; no se te olvide que cuando ejerces tu sacerdocio eres Cristo... eso es lo que significa in persona Christi, no lo olvides. El demonio te tiene a tí más miedo del que Tú le deberías de tener a él, por eso, porque eres Cristo en ese momento, por ello tratará de intimidarte. No temas, adelante El Señor está contigo porque eres sacerdote y porque tienes el mandato del obispo”. Esas palabras me devolvieron la paz. Gracias a Dios todo salió bien. El P. Martín Del Campo no sólo era sabio sino también un sacerdote lleno de fe. Sus sabias palabras me llenaron de seguridad.

El P. Ricardo sabía también reconocer el trabajo de los demás y siempre se negaba a la crítica estéril y malintencionada. Sabía alentar el trabajo de los más jovenes. Supo que en mi parroquia había hecho algunas evangelizaciones fundamentales y me dijo un día: “Te contrato para que en Santa Teresita hagas dos evangelizaciones” Con gusto las hicimos. Siempre le agradeceré que me alentó a seguir por ese camino de la evangelización. Siempre elogiaba el trabajo de muchos sacerdotes, ponderando sus cualidades. Promovía se reconocieran los dones y habilidades de los demás. Nunca hablaba sólo por hablar, nunca defendía intereses de grupo o camarilla, mucho menos personales. Y eso no es muy común en nuestro presbiterio de Aguascalientes, por desgracia.

Para el trabajo previo del III Sínodo Diocesano de Aguascalientes hizo su equipo en el que incluyó a sacerdotes y laicos de todas las carecterísticas habidas y por haber: jóvenes, maduros, recién ordenados. Tuve la fortuna de que me pidiera colaborar en esa comisión. Ahí pude tratarlo más de cerca y así surgió una buena amistad de la que siempre estaré agradecido con El Señor.

Podría escribir mucho más sobre él. En su Misa exequial en la Parroquia de La Purísima, presidida por nuestro Vicario General, el P. Raúl Sosa Palos, pues el señor obispo se encontraba fuera del país, se respiraba un aire de fraternidad sacerdotal muy especial: Un poco más de 90 sacerdotes estábamos unidos por él. Y seguramente muchos más hubieran estado presentes de haber podido. El templo parroquial lleno por familiares, amigos y fieles que le conocieron.

El Señor lo purificó en el sufrimiento de tres años sometido a cirugías, radioterapias, quimioterapias. También tuvo que sufrir en ese lapso la muerte de su hermano Rubén, de un sobrino y de su padre (Ramón) a quien él mismo atendió con gran caridad y que murió de más de cien años de edad. Siempre con entereza y consciente de estar en las manos de Dios. El justo probado en el crisol del sufrimiento. El hombre que se sabe pertenencia de Dios.

Ojalá en nuestro presbiterio de la Diócesis de Aguascalientes hubiera aunque fuera uno más como él. Descansa en paz. Afortunadamente alcancé a decirle que lo estimaba y que era para mi y para muchos sacerdotes un gran ejemplo. Lo llevaremos en el corazón porque, sin quererlo ni mucho menos proponérselo, nos ha mostrado cómo se debe ser sacerdote de Cristo: Con el corazón lleno de Dios.


PBRO. ROBERTO SÁNCHEZ DEL REAL.