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27 de febrero de 2012

JESUS ESTÁ VIVO Y SIGUE SANANDO A LOS ENFERMOS

CHAMPOTÓN, CAMPECHE


Si, es el nombre de una población mediana que queda entre Cd. Del Carmen y Campeche, capital del estado del mismo nombre. Es una palabra Maya que significa “lugar de la mala pelea”. Ahí los indígenas vencieron facilmente a los Españoles conquistadores: triunfaron las flechas sobre las ballestas y arcabuces. Esta linda y pintoresca población, queda a orillas de la playa. Por ahi pasa la carretera --ribeteada de pintorescos restaurantes que ofrecen pescado en caldo o asado-- que corre de Cd. Del Carmen a la Capital. No se si tenga algo de particular esta pequeña ciudad campechana, pero, desde la primera vez que oí su nombre, me llamó mucho la atención.


Y, ¿Qué anda haciendo tan lejos el párroco del Señor De La Misericordia de la ciudad de Aguascalientes? Bueno, pues vine a predicar, porque me invitaron (seguramente que no hallaron más) y con gusto acepté; creo que El Señor me trajo por acá y le agradezco que fue en tiempo 'fresco'. Llegué el Jueves a Cd. Del Carmen, porque –aunque Usted no lo crea– hay más vuelos a este lugar que a la Capital del Estado. Aproveche para visitar a Jorge y Gisela, que son de mi Parroquia y andan acá en el exilio, por cuestiones de trabajo. Mera curiosidad. En pleno febrero estábamos a más de 35 grados Celsius. Normal para los campechanos pero algo difícil para un tapatío-hidrocálido, que aparte tiene que vestir un alba y casulla, uffffffhhhhh!!!


El autobús entra también a un pueblo pequeño que se llama Sabancuy, situado a la orilla de una laguna de agua salada, de la que sus habitantes extraen –no todos por supuesto– su sustento diario, a través de la pesca a pequeña escala. La mayoría trabaja en Cd. Del Carmen, en alguna actividad ligada a los servicios o al petróleo. Pertenece al municipio carmelita.


Cuando escribo esto, es porque acabo de terminar mi participación en el Encuentro Diocesano de la RCCES (Movimiento De La Renovación Carismática Católica en El Espíritu Santo) que se llevó a cabo, en Campeche capital, con motivo del XXXVI Aniversario del mencionado Movimiento. Vengo en un ADO, acompañado por mi ahijado Jorge Humberto quien –como ya mencioné– trabaja en Cd. Del Carmen, y quien no para de mandar mensajitos por celular a su novia Brenda, quien por cierto cumple años, allá en Aguascalientes, en el Infonvit-Morelos, en la Parroquia Del Señor De La Misericordia.


El Encuentro de Renovación –del 24 al 26 del presente– se llevó a cabo en el Estadio de Baseball “20 de Noviembre”, con una asistencia aproximada de mil setecientos católicos. La temática fue sobre Jesús La Palabra Eterna Del Padre. Tuvimos la participación de unos 3 grupos musicales católicos muy buenos, muy animados, y dos francamente tropicales, de esos que alaban a Dios con cantos tipo: María, María, de Nazareth/ está en la playa con San José/… tara tarara tarata, ta/ tara tarara taratataaaa/…


Uffffff! Está tan en serio el calor, que regreso semi-obscuro de la cara y brazos; ya cuando oigo por la calle: ¡Hola mi negro! Volteo rápido para saludar… Pero no me hablan a mi… Además, ¿Quién podría conocerme por estas tierras?. Como en la mayoría de los Encuentros de Renovación, en la parte del centro de la cancha hay una tienda de campaña grande en donde se levanta una capilla provisional para el Santísimo Sacramento. En verdad con este calor me imagino muchas cosas… Sonrio para mis adentros, cuando escucho en la pequeña y ardiente capillita el canto: Mi Jesús Sacramentado/ yo te adoro y te bendigo… Pues más bien deberían de cantar: Mi Jesús deshidratado/ yo te adoro y te bendigo… Si afuera son 36 grados adentro de la capillita son fácil ¡45 grados en pleno febrero!.


Los asistentes llegaron de muchos lugares de la cálida geografía campechana. La gran mayoría por supuesto integrados en grupos parroquiales. Coincidió –aunque no se llevaron a cabo en el mismo lugar esos eventos– este Encuentro con la Reunión de los catequistas de la zona pastoral correspondiente al sureste mexicano: de las diócesis de Campeche, Chetumal, Villahermosa y la arquidiócesis de Mérida.


El Asistente Diocesano de La Renovación en Campeche, el P. Leobardo Castillo, me comentaba con entusiasmo que cuentan con el apoyo decidido y paternal de su Obispo Mons. Ramón Castro Castro. Es muy importante que los hermanos de Renovación estén siempre en comunión con su Obispo –porque es SU Apóstol– y con su párroco porque es su colaborador directo. Sin comunión no hay Iglesia.


Volviendo al Encuentro de Renovación, las catequesis llevaron un tono de urgencia en cuanto a la necesidad de volver a la oración personal y el conocimiento de La Palabra de Dios, vía la lectura y meditación de la misma. En repetidas ocasiones los invité a leer la Escritura iniciando con el Evangelio de San Juan. Un capitulo por dia es bueno para empezar. A todos los hermanos les recordé también que NOSOTROS LOS CATOLICOS PERTENECEMOS A LA ÚNICA IGLESIA DE CRISTO Y SUS APÓSTOLES; QUE NUESTRA IGLESIA NO FUE INICIADA POR ALGUN GRINGO O CHINO, SINO POR EL MISMO HIJO DE DIOS Y SUS PRIMEROS SEGUIDORES, por lo que es la única que tiene casi Dos Mil años de historia… Vimos también --con Biblia en mano-- cómo TODOS LOS SACRAMENTOS FUERON INSTITUIDOS POR CRISTO en la Iglesia, para ayuda y salvación nuestra.


El sábado en la Misa y la Hora Santa oramos al Señor por los enfermos y –al final del dia antes de terminar las actividades– recibimos directamente de los hermanos y hermanas asistentes, micrófono en mano, muchos testimonios de sanaciones de uno u otro tipo (40 ó 60). Todos nos regresamos a nuestras casas con la fe fortalecida y ahora –tal vez más que nunca– convencidos de algo que siempre, en cada oportunidad y en muchos países, en sus numerosos viajes decía con insistencia el venerado y querido P. Emiliano Tardif: ¡JESÚS ESTÁ VIVO!.


PBRO. ROBERTO SÁNCHEZ DEL REAL.

4 de febrero de 2012

JESUS ESTA VIVO Y ACTÚA POR MEDIO DE SU IGLESIA

Del exorcismo practicado por el Papa Benedicto XVI en el año 2009


TOMADO DE RELIGION EN LIBERTAD


Lo afirma, según recoge la revista italiana Panorama, el conocido exorcista italiano,
el P. Gabriele Amorth, el cual asegura que el exorcismo del Papa Benedicto XVI ocurrió en el año 2009.


Con motivo de una audiencia general del Papa en la Plaza de San Pedro durante el mes de mayo, entre los muchos asistentes se presentan a ella cuatro personas: dos de ellas son mujeres, no por casualidad asistentes del P. Amorth en sus exorcismos. Los otros dos son dos jóvenes muchachos, por nombre Giovanni y Marco.


Según Amorth “aquel miércoles, las chicas deciden llevarlos [a los dos jóvenes] a la audiencia del Papa pensando que podría hacerles bien [están poseídos]. Y añade: “No es un misterio que muchos gestos y palabras del Papa hacen enfurecer a Satanás. No es un misterio que la sola presencia del Papa preocupa y de alguna manera ayuda a los poseídos en su batalla contra aquél que los posee”.


Los cuatro se acercan al palco, aunque por no disponer de las entradas correspondientes, los agentes de la Guardia Suiza que proveen la seguridad del Papa, les detienen, impidiéndoles acercarse más. Las chicas imploran a los guardias que les dejen aproximarse, pero como es comprensible, éstos no acceden a sus ruegos. Entonces las dos muchachas ponen en práctica una estratagema probablemente acordada de antemano, y una de ellas finge sentirse mal, consiguiendo que los guardias las coloquen a ellas y a sus acompañantes en los sitios reservados a personas discapacitadas. Según Amorth, esto es lo que pasa entonces: “Ninguno de los dos [poseídos] habla. Están extrañamente silenciosos. Es como si los poseedores (se trata de dos demonios diferentes) estuvieran comenzando a entender lo que en poco tiempo habría de ocurrir en la plaza”.


Sobre las diez de la mañana, aparece el Papa de pie en un jeep con el conductor y con su asistente, Mons. Georg Gänswein. Los dos muchachos se muestran inquietos. A uno de ellos, Giovanni, comienza a temblarle los miembros y la boca. Mientras sus acompañantes femeninas intentan tranquilizarlos, de la boca de Giovanni salen estas palabras definidas como de ultratumba: “No soy Giovanni”. La chica no responde. “Sabe que con el diablo sólo un exorcista puede hablar”, afirma Amorth.


Mientras el jeep papal recorre la plaza, los dos poseídos se tiran estridentemente al suelo. Los guardias suizos lo ven pero no intervienen. El vehículo papal llega a pocos metros del portón de la Basílica. El Papa desciende del vehículo y saluda a las personas en primera fila. Los jóvenes poseídos comienzan a proferir aullidos. Una de las muchachas grita: “¡Santidad, Santidad, estamos aquí!”. El Papa se vuelve hacia ellas, pero no se acerca. Ve a las dos muchachas y a los pobres poseídos tirados por el suelo, temblando y vociferando. A pesar de la mirada de odio con la que le obsequian, el Papa no se turba. Mirándoles desde lo lejos les dirige una bendición. Los dos poseídos se sienten como golpeados hasta el punto de pegar un respingo que les lanza tres metros más lejos, dejando de pegar aullidos en ese momento. En su lugar, comienzan a llorar. Y al partir el Papa, ambos vuelven en sí, aunque no recuerdan nada de lo ocurrido.


Tal cual se lo cuento, lo relata en el libro que acaba de publicar el P. Amorth titulado “L’ultimo exorcista”, el cual saldrá a la luz el próximo día 7, en el que, según asegura, también Juan Pablo II practicó algún exorcismo similar.

11 de febrero de 2011

LOS CARISMAS, REALIDAD DE NUESTRO TIEMPO

LOS CARISMAS
EN UN MUNDO QUE BUSCA NOVEDADES Y "RAREZAS"
Y UNA IGLESIA QUE TEME FOMENTAR LA SUPERSTICIÓN


Nos encontramos en una situación muy especial --sobre todo en lo religioso-- en la que se privilegia lo subjetivo y afectivo por encima de lo objetivo. Se busca que prevalezca el sentir y el experienciar; se pretende que las emociones sustituyan a la mayoría de los valores. Las convicciones se han degradado a la categoría de ideas, gracias a la labor metódica de un "lobby" secularista mundial (Un movimiento que busca barrer y acabar con todo lo que huela a catolicismo --ahorita-- y que seguirá con todo lo que huela a cristianismo y teísmo --después--). Recordemos que los valores son SÓLO referentes y las ideas son -en lo conceptual- sólo afirmaciones que por sí mismas carecen de valor, en este imperio de lo subjetivo.



Y volviendo al mundo del Cristianismo, que por supuesto incluye en primerísimo lugar al catolicismo, los Carismas --por ser experiencias de alguna forma subjetivas; es decir muy personales en un aspecto íntimo-- se han vuelto peligrosamente para unos en META considerada aún por encima del mismo dador de todos los bienes, que es Dios. Para otros --generalmente católicos y neo-cristianos excesivamente clericales ó institucionales--  son negación de la Fe misma, por confundirlos con subjetividades sensacionalistas aunque su existencia y procedencia divina estén plasmadas en la mismísima Palabra de Dios, en especial en el Nuevo Testamento (privilegiadamente en Hechos De Los Apóstoles y las Cartas de San Pablo).

Conocí a un brillante doctor en Teología --de la Diócesis de San Diego, California-- que afirmaba la "imposibilidad" de la presencia real de Cristo en la Eucaristía y la viabilidad de Los Carismas, pues --decía en tono doctoral por supuesto-- que Los Sacramentos son símbolos SOLAMENTE y no realidades; y para él Los Carismas son acción directa del Espíritu Santo que --sostenía-- no necesita de intermediarios. Dentro de la jerarquía --muchos sacerdotes y uno que otro obispo-- desprecian los Carismas porque los ven como COSAS INCONTROLABLES QUE SE PUEDEN VOLVER EN CONTRA DE LA MISMA IGLESIA, GRACIAS A LA SUBJETIVIDAD. Clericalismo y temor. No podemos negar que hay peligros si falta recta intención y formación suficiente en este campo; pero tampoco podemos ignorar la acción del Espíritu Santo. Aunque lo neguemos EL ACTÚA. Muchos sacerdotes se sienten ofendidos cuando un laico 'presume' tener un Carisma; estoy convencido de que generalmente esa actitud se toma cuando hay un complejo de inferioridad ó cuando el sacerdote 'siente' se le está retando o cuestionando.

Verdaderamente muchos miembros del Clero ¿Preferirían que  El Espíritu Santo no actuara? ¿Desearían que todo lo que dice Hechos sobre la acción del Espíritu Santo fuera pre-historia eclesiástica? ¿Por qué un sacerdote tendría motivos para sentirse 'inferior' si ha recibido el poder de actuar en 'La Persona de Cristo'? Convertir el pan y el vino en El Cuerpo y La Sangre de Cristo es mayor a todo Carisma (sin clericalismos lo digo).

Para empezar hemos de definir el termino "Carisma": Viene del griego 'karis' que equivale a "Don" ó "regalo", es decir, algo que se recibe por benevolencia, pero no como algo que se gana o por lo que se paga... Un regalo que se da por gratuidad ó por amor. Esa es la idea. Desde siempre en la Iglesia han existido los Carismas. Para darnos cuenta de ello basta leer, por ejemplo, a San Pablo en I Corintios 12,1-11 en donde está intentando hacer que los Corintios caigan en la cuenta de que los Carismas son regalos de Dios -del Espíritu Santo- para el servicio y edificación de la Iglesia. Y en el capitulo siguiente -el 13- habla del Carisma o Don más importante: El Amor (caridad).

Quien niegue que en nuestro tiempo Dios sigue derramando sus regalos sobre su Iglesia (Los Carismas) no sólo está diciendo una mentira sino sobre todo una herejía. Si Los Carismas no existen entonces a nuestras Biblias les sobran varios libros, en especial Hechos de Los Apóstoles; y entonces Jesús es un mentiroso pues dijo en Mc 16,14-19 que los que creyeran en su nombre harían grandes cosas. NEGAR LOS CARISMAS NO ES DESCALIFICAR A QUIENES LOS EJERCEN SINO AL QUE LOS DA: AL ESPIRITU SANTO.

Jesús está vivo y sigue sanando a los enfermos. Jesús está vivo y sigue adornando a su Iglesia con Los Carismas, que son una prueba  más de que ha triunfado y resucitado.

7 de octubre de 2010

JESUS ESTA VIVO

Dios le dice: “Hechos 4,10”, y le cura milagrosamente
de cáncer terminal de huesos

La historia de Paul Callaghan, recién publicada en la revista GoodNews, ya sería impactante sin su curación milagrosa de cáncer de huesos. Con ella, es tumbativa.

JESUS SIGUE SIENDO LA ALEGRÍA DE LOS HOMBRES

Paul Callaghan, de 43 años, casado y con tres hijos, nació y aún vive en Liverpool, Inglaterra. De niño pensó en hacerse sacerdote, pero cuando tenía 14 años su padre murió, y Paul, enfadado con Dios, se alejó de la Iglesia e ingresó en el ejército. Durante diez años estuvo en algunos lugares peligrosos por el mundo. De vuelta al Reino Unido en 1997, su novia (y luego esposa) Christina le acercó de nuevo a la fe y, por consejo del padre Jimmy Collin se inscribió en un Cursillo de Cristiandad. Allí fue donde sintió por primera vez "la presencia del Espíritu Santo", en una misa, después de confesarse. Después se presentó como voluntario con las Misioneras de la Caridad (las monjas de la Madre Teresa de Calcuta) para atender gente sin hogar.

La
primera parte de su historia la contó en 2008 la periodista Kristine Cooper, directora de Goodnews (www.ccr.org.uk), la revista inglesa de la Renovación Carismática Católica: cómo se desarrolló su cáncer, cómo milagrosamente éste no le dolía, cómo la Virgen le pidió organizar un grupo de voluntarios para alimentar a los sin techo en las calles (la Sociedad Madre de Misericordia, www.motherofmercysociety.com ) , y cómo este grupo creció. Pero en el último número de Goodnews, de septiembre-octubre 2010, Kristine Cooper explica la milagrosa desaparición del cáncer de Paul Callaghan, para escándalo del Hospital de Cáncer de Clatterbridge (www.clatterbridge.org), donde aún no entienden lo que ha pasado.

Nos limitamos aquí a traducir del inglés el artículo de Kristine Cooper en Goodnews con la historia del milagro.

"El fundador de Madre de Misericordia, curado de cáncer de huesos avanzado"

La última vez que vi a Paul Callaghan fue hace dos años cuando lo entrevisté acerca del ministerio para personas sin techo “Madre de Misericordia”, que Nuestra Señora le había inspirado (lo publicamos en la revista GoodNews, Nov/dic 2008 ). Sufría de cáncer de huesos terminal y estaba delgadísimo.

Pese al riesgo para su salud y a las protestas de sus médicos, seguía saliendo a las calles con su equipo de voluntarios para repartir bocadillos, bebidas y abrazos a los necesitados. Era sólo cuestión de tiempo, pensaba, que la muerte se llevase a este hombre santo y valiente y vi que silenciosamente él estaba preparando a sus voluntarios para el momento en que ya no estuviese para liderarlos. Aún así, había una gran sensación de paz en el grupo y un sentido de confianza en Dios y Nuestra Señora que era impactante. Esto se debía, sin duda, a que Paul ya había experimentado un milagro un par de años antes.

Cuando le diagnosticaron el cáncer al principio sufría tantos dolores que pasaba todo el día a base de morfina y sin poder apenas moverse. Le llevaron a las aguas curativas de Holywell en Gales [en el Pozo de Santa Winefrida, que recibe peregrinaciones desde el siglo VII; Nota de ReL] y salió de ellas aún con cáncer, pero ya sin dolores. Esto dejó desconcertados a los médicos, pero impresionó tanto a los sin techo ver que Dios es real que nació todo un movimiento de oración en el hostal de Seel Street, que regentan las Misioneras de la Caridad en Liverpool. Ello abrió el camino, meses después, para cuando Paul oyó un mensaje de Nuestra Señora pidiéndole salir a las calles a alimentar a la gente.

Pasaron los meses y yo esperaba oír de la muerte de Paul. Pero, por el contrario, a inicios de 2010 me llegó la asombrosa noticia de que en la fiesta de la Inmaculada de 2009 Paul Callaghan se había curado completamente. Cuando me lo encontré en la Convención Católica del Norte en junio, parecía estar bien. Me contó lo que le había pasado.

En mayo de 2009 se sintió repentinamente enfermo y cayó con una fiebre altísima y alucinaciones. Estaba tan mal que el doctor le pidió ir al hospital al momento y le sacó una radiografía. Pero tan repentinamente como había subido, la temperatura volvió a bajar, y le enviaron a casa. Los rayos-x demostraban, sin embargo, que el cáncer se había abierto paso hasta la columna vertebral. Enviaron a Paul al hospital de cáncer de Clatterbridge para un tratamiento de emergencia de radioterapia. Recubrieron sus huesos con una sustancia especial para evitar que se desmenuzasen y
le dijeron que su columna era tan quebradiza que podía romperse si estornudaba o tosía demasiado fuerte.

El tratamiento de radioterapia le ponía enfermo, pero aún así insistía en salir a las calles con su equipo. El tratamiento siguió una temporada y le llamaron para hacer más radiografías para ver si era eficaz. El especialista, preocupado por que el cáncer pudiera llegar a otros órganos, decidió escanear todo el cuerpo. Le dijeron que volviera el 8 de diciembre a por los resultados.

"Sentí las palabras: Hechos 4,10"

Él recuerda lo siguiente: “estaba sentado en casa el domingo anterior a la cita del martes, cuando de repente
fue como si todo se parase. No puedo explicarlo, pero sentí el poder del Espíritu Santo todo a mi alrededor y las palabras “Hechos 4, 10” aparecieron en mi mente. Como no soy un erudito en Biblia no sabía lo que decía esta cita. Lo miré y leí: “aquí está entre vosotros este hombre, curado en el nombre de Jesucristo el Nazareno”. Supe entonces que Dios me había curado, así que fui al hospital a ver al médico. Pedí a un amigo que viniese conmigo como testigo y que trajese una grabadora.

Supe que algo sucedía por el aspecto de la cara del doctor. Me senté y le pregunté: “¿y bien, cuál es el daño?” Pero en mi corazón yo ya lo sabía por la lectura bíblica. Él dijo: “no podemos encontrar ningún daño de tu cáncer en tu esqueleto, en ningún sitio de tu cuerpo. Está totalmente normal. Nunca hemos visto esto antes. No sólo nunca he visto algo así, sino que en todos mis años en la profesión médica nunca escuché nada como esto”.

El doctor estaba totalmente perplejo, ya que este tipo de cáncer se supone que es incurable. Debido a esto, el hospital no puede admitir que Paul se haya curado, así que insisten en que debe seguir allí pero no pueden detectarlo. Cuando volvió en junio para su revisión semestral, todo seguía bien.

Los huesos carcomidos ahora están perfectos

“No tienen explicación. De hecho, es embarazoso para ellos y no quieren hablar del tema”. La enfermera especialista en cáncer que había estado cuidándole está tan asombrada que está realizando un estudio en un consultorio privado para averiguar lo que ha sucedido. Paul añade: “lo bueno es que
como llevaba tanto tiempo enfermo, tengo en casa todos los informes médicos. Las radiografías muestran que mis huesos estaban carcomidos y llenos de agujeros y ahora están completamente sanos.”

Y continúa: “para mí, mi curación es simplemente Dios, que muestra, por sus propias razones, su poder para hacer lo imposible y que puede hacer lo que quiera, no importa lo que diga la ciencia o la profesión médica.
La esperanza máxima de vida com miloma múltiple, mi caso, es de menos de 4 años. Es una enfermedad progresiva que se pone peor y peor, pero en mi caso ha remitido completamente. No solo me he curado: es que se ha ido del todo, no queda rastro de que estuviese enfermo.”

Paul no lamenta nada en su historia de enfermedad. “Mirando hacia atrás, puedo ver cómo Dios usó mi dolor los últimos tres años. Todo este viaje me ha modelado hasta ser la persona que soy. Creo que se me ha curado a través de la Gracia de Dios, las oraciones de Nuestra Señora y mediante mi servicio y mi “sí” constante a ellos. En este mundo hay tantas noticias malas en la prensa que lo que me ha pasado da esperanza a todos".

Los sin techo, dice Pablo, no se extrañaron mucho cuando escucharon las buenas noticias. “Es que tuvieron unas palabritas con Dios, por su cuenta, y le dijeron: “
Eh, Paul es nuestro colega y hace muy buen trabajo para Ti, así que será mejor que lo ayudes o no nos gustará”. ¡Tuvieron más fe que yo!".

TOMADO DE RELIGIÓN EN LIBERTAD.

http://www.religionenlibertad.com/articulo.asp?idarticulo=11311

13 de febrero de 2010

JESÚS ESTÁ VIVO

Bueno decir que JESÚS ESTÁ VIVO para muchos será sorprendente. Para otros esta expresión es novedosa, para algunos pocos una verdad irrebatible. Nosotros los cristianos (y aquí entramos católicos y evangélicos, ortodoxos, luteranos, etc) aceptamos este hecho, como dogma de fe, pues creemos en la resurrección del Señor... San Pablo dice que si Cristo no resucitó vana es nuestra fe.



Y precisamente porque está vivo (Jesús) sigue sanando a los enfermos, como nos decía el siempre impactante P. Emiliano Tardif. Decir que Jesús sigue sanando a los enfermos puede parecer una expresión temeraria, pues habrá quién pregunte ¿Cómo los sana? ¿Dónde los sana?. Que gracioso, aceptamos que lo hizo todo y que es TODOPODEROSO pero muchos no creen que se ocupe también de sanar a los enfermos. Si para Él valemos la sangre preciosa de su Hijo Jesús, pues bien se toma la "molestia" de ocuparse de nosotros.



Todos hemos oído hablar de las "Misas de Sanación". De por sí, por su naturaleza, TODAS LAS MISAS SON DE SANACIÓN. En todas actúa El Señor. Pero nos entendemos... otros las llaman "Misas Carismáticas". Para algunos esas "Misas Carismáticas" son aquellas en las que se aplaude y se canta mucho. A pesar de que todos los Papas --incluídos Juan Pablo II y Benedicto XVI-- han aceptado a la corriente de espiritualidad llamada "Renovación Carismática" ésta sigue siendo perseguida (aunque poquito y por debajito del agua en ocasiones) y ridiculizada por alguno que otro obispo y muchos sacerdotes y laicos. Por desgracia siempre que algún obispo no la aceptó, cientos de hermanos terminaron fundando sectas pentecostales (hace algunos 30 años por allá por Sinaloa, por ejemplo)

 


A las que unos llaman "Misas de Sanación" mejor les llamaremos "Misas de Enfermos". Estas Misas se caracterizan por varias cosas: Se usa el formulario de la Misa para pedir por los enfermos, se expone, al final, el Santísimo y se unge (con el Óleo de los Enfermos) a los que piden ser ungidos porque consideran estar enfermos corporal o espiritualmente. Se predica generalmente sobre la Resurrección del Señor, sobre lo malo de acudir a la brujería y hechicería, sobre la presencia de Cristo en la Eucaristía y sobre el poder de Dios que se manifiesta a través del Sacramento de la Unción de los enfermos.


Los enemigos de estas Misas (católicos, eh¡) dicen que éstas fomentan el sentimentalismo entre los fieles y que no ayudan a que maduren en su fe. Resulta según esa mentalidad "cuadrada" que querer sentir a Dios se convierte en "pecado". Les habla uno de los carismas (ver I Cor 12-13) y dicen que eso era en el pasado, ¿Entonces la Iglesia ya no sirve?.

Incluso descalifican el que las personas busquen la salud por medio de la oración y los Sacramentos. Yo les pregunto, ¿Los Sacramentos no sirven para nada, sólo para "recordar" a Dios pero sin efectos en nuestra vida?. Seguramente que esa puede ser la respuesta "correcta" para muchos católicos super ortodoxos. ¿Tiene algo de malo esperar de Dios salud y bienestar? No, por supuesto.


Es claro que para propiciar que nuestros católicos conozcan a Cristo --en el sentido existencial y personal de una experiencia religiosa profunda-- necesitamos primero evangelizarlos en base al kerygma, que no debiera ser --por cierto-- de uso exclusivo de la Renovación, sino patrimonio bi-milenario de la Iglesia.

Un día un Doctor en Teología Dogmática de la Universidad Gregoriana (genuflexión, por favor ¡¡¡) me dijo que los Sacramentos "no son algo sino signo de ese algo". Y le pregunté: "Entonces Jesús ¿No está presente en el Sacramento de la Eucaristía?" No me contestó nada... seguramente su "respuesta correcta" era esa y no quiso expresarla, no fuera que yo perdiera la fe (a la mejor no quería que estuviera como él, sin fe real, y se lo agradezco)

También entre nuestro pueblo, muchas veces, la idea que hay es que el Sacramento de la Unción es para los moribundos, es decir, con vistas a morirse no a sanar. Falso. Si leemos Sant 5,14-15 nos damos cuenta de que el sentido del Sacramento es PEDIR LA SALUD Y ALIVIO del enfermo.

Esas Misas de enfermos y todo lo que El Señor por medio de la Eucaristía, la oración eclesial y la Unción hace en las personas, todo ello es para mi, no un signo, sino UNA PRUEBA DE QUE JESÚS ESTÁ VIVO. No nos cansemos de decirlo y sentirlo: ¡JESÚS ESTÁ VIVO¡