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21 de marzo de 2012

EL DEMONIO NO ES UNA FANTASÍA DE GENTE FANÁTICA

LOS EXORCISMOS DE JUAN PABLO II EN 1982 y 2000 FUERON CONTRA DEMONIOS DE EXTRAORDINARIO PODER


Tomado de RELIGION EN LIBERTAD.


Este martes sale a la venta Así se vence al demonio (LibrosLibres), de José María Zavala, un impactante testimonio de exorcistas y poseídos sobre la realidad de la posesión diabólica y las armas de la Iglesia para luchar contra ella.


El capítulo 3 (“Yo he visto a Satanás”) incluye una entrevista con Gabriele Amorth, el más prestigioso exorcista del mundo, que lo fue de la diócesis de Roma. En ella cuenta los dos exorcismos, al menos, que realizó Juan Pablo II siendo Papa, y contra demonios de gran poder que no salieron de sus víctimas tras el primer ritual celebrado por el Pontífice y requirieron muchos esfuerzos posteriores.


ReL ofrece, como anticipo de esta obra, la parte de la entrevista consagrada por Amorth al Papa Wojtyla.


Juan Pablo II fue el primer Papa en casi 400 años que se enfrentó, como usted, cara a cara con el diablo. Sucedió el 4 de abril, domingo de Ramos, de 1982, al inicio de su pontificado…
Lo recuerdo perfectamente. Yo conozco a Francesca, la joven que acudió aquella mañana a la audiencia papal en el Vaticano. Previamente, el obispo de la diócesis a la que pertenecía esa chica le preguntó a Juan Pablo II si estaba dispuesto a exorcizarla, a lo que el Papa asintió sin ningún problema. De modo que el Pontífice procedió poco después al exorcismo en su capilla privada del Vaticano. Francesca no hacía más que escupir y revolcarse por el suelo. Las personas que rodeaban al Papa no daban crédito a lo que veían: “¡Nunca habíamos presenciado una escena como la que se describe en los Evangelios!”, reconocían, admiradas.


Una advertencia: mejor no jugar con fuego… Pero el primer impresionado resultó ser el mismo Papa, a juzgar por el testimonio del cardenal francés Jacques Martin, según el cual Wojtyla confesó luego a Ottorino Alberti, obispo de Spoleto: “Nunca me había sucedido algo semejante en mi vida”…


Juan Pablo II decía, en efecto: “Todo lo que sucede en los Evangelios, sucede también hoy”. Pero además de pensarlo y decirlo, Juan Pablo II acababa de experimentarlo por sí mismo. Su exorcismo fue de cierta eficacia aunque, siendo sincero, debo añadir que para liberar a Francesca se requirieron cinco años enteros de bendiciones.


¿Recuerda algún otro exorcismo de Juan Pablo II?
Uno mucho más reciente, acaecido en septiembre de 2000. Una chica de diecinueve años de un pueblo cercano a Monza, al norte de Italia, vino una semana a Roma para que la exorcizase junto con mi compañero y hermano Giancarlo Gramolazzo. La sesión se celebraba a primera hora de la tarde, de lunes a jueves. De modo que el miércoles por la tarde ella estaba comprometida con nosotros, pero no así por la mañana. Pensó en acudir entonces a la audiencia general con el Papa en la Plaza de San Pedro. En cuanto llegó allí, los guardias se percataron de que su actitud no era normal y la colocaron en primera fila, junto a los enfermos. Poco después, mientras el Pontífice impartía su bendición a una multitud de más de 40.000 peregrinos, la atractiva muchacha empezó a gritar como una posesa.


¿Intervino la Policía?
Los agentes intentaron tranquilizarla en vano, pues la chica, dotada de una fuerza sobrehumana, logró rechazar a varios de ellos. Gritaba palabras ininteligibles, profiriendo insultos contra el obispo Gianni Danzi, secretario general de la Gobernación del Vaticano, que trataba también de calmarla bendiciéndola con un crucifijo. Intuyendo que la muchacha estaba poseída, monseñor Danzi informó al secretario de Juan Pablo II, monseñor Stanislaw Dziwisz, quien finalmente se lo contó al Papa.


¿Y qué hizo el Papa?
Ordenó que retirasen a la chica a un lugar apartado, donde él mismo pudiese exorcizarla al término de la audiencia pública. Hicieron entrar así a la joven por el Arco de las Campanas, rodeando la Basílica de San Pedro, para conducirla finalmente hasta un lugar cerrado donde Juan Pablo II la exorcizó en presencia de sus padres, del obispo Danzi y de varios hombres que a duras penas podían sujetarla.


Aquella misma tarde, Giancarlo Gramolazzo y yo volvimos a bendecir a la muchacha acompañados de monseñor Danzi. Ella misma nos contó lo ocurrido por la mañana en el Vaticano. El exorcismo del Papa tuvo algún efecto beneficioso, pero no sirvió para liberarla del diablo. Juan Pablo II trató a la joven, eso sí, con inmenso cariño durante media hora, anunciándole que ofrecería por ella la Misa del día siguiente.


El jueves repetimos el exorcismo, durante dos horas. El demonio aludió entonces al encuentro celebrado la víspera con el Papa. Estaba contentísimo. Menudas carcajadas soltó el miserable. Indujo a la pobre muchacha a decirme: “¡Ni siquiera tu jefe [Juan Pablo II] ha logrado hacer nada conmigo!”.


¿Cuál fue el origen de la posesión?
La chica era un portento de bondad y de pureza.


¿Entonces…?
Ofrecía al Señor todos los sufrimientos atroces por la conversión de los pecadores.


¿Víctima de algún maleficio, acaso?
Yo creo que sí. Con tan sólo doce años quedó ya poseída… hasta que tuvo diecinueve. Pero insisto: cuando no se manifestaba la posesión, era buena y candorosa, ofreciendo su particular calvario por la expiación de las almas.


¿Tiembla Satanás cuando se invoca a Juan Pablo II en los exorcismos?
Una vez le pregunté al demonio: “¿Por qué tienes tanto miedo a Juan Pablo II?”. Me dijo que por dos motivos: primero, porque había desbaratado sus planes con la caída del régimen comunista en Europa; y segundo, porque le había arrebatado las almas de muchos jóvenes durante su pontificado. Acto seguido, al preguntarle por qué temía también a la Virgen María, me contestó: “Porque he sido muy humillado y vencido por una criatura humana”.

18 de mayo de 2011

EL DEMONIO TEME A LA INTERCESION DE JUAN PABLO II

«El mundo tiene que saber que Satanás existe»

El exorcista Amorth a Lucifer: «Por qué te da tanto miedo Juan Pablo II?». El demonio responde...

«He tenido dos respuestas distintas, ambas interesantes», relata el exorcista de la diócesis de Roma, de 86 años de edad y unos 70.000 exorcismos en su haber.


18 mayo 2011 ACIPRENSA.


Los 70.000 combates de un exorcista contra los demonios


El padre Gabriele Amorth, sacerdote exorcista de la diócesis de Roma (Italia) y uno de los más conocidos del mundo, señaló a ACI Prensa que el ahora Beato Papa Juan Pablo II se ha convertido, en los últimos años, en un poderoso intercesor en la lucha contra el demonio.

El Padre Amorth tiene 86 años de edad y unos 70.000 exorcismos en su haber. Lo primero que dijo en la entrevista es que "el mundo tiene que saber que Satanás existe".

BEATO JUAN PABLO II


En su pequeña y sencilla oficina en la zona sureste de Roma en donde ha llevado a cabo miles de exorcismos, el sacerdote contó que a veces invoca la ayuda de santos hombres y mujeres, entre los que destaca Juan Pablo II, beatificado por el Papa Benedicto XVI el pasado 1 de mayo en Roma ante un millón y medio de fieles.

Durante los exorcismos, contó el sacerdote a ACI Prensa, "le he preguntado al demonio más de una vez: ‘¿por qué te da tanto miedo Juan Pablo II?’ Y he tenido dos respuestas distintas, ambas interesantes".

La caída del comunismo y la salvación de los jóvenes
"La primera, ‘porque desarmó mis planes’. Y creo que con eso se refiere a la caída del comunismo en Rusia y en Europa del Este. El colapso del comunismo".

"Otra respuesta que el demonio me dio fue ‘porque arrebató a muchos jóvenes de mis manos’. Hay muchos jóvenes que, gracias a Juan Pablo II, se convirtieron. Tal vez algunos ya eran cristianos pero no practicantes, y luego con Juan Pablo II volvieron a la práctica".

Al ser preguntado sobre el intercesor más efectivo de todos, el P. Amorth contestó a ACI Prensa sin dudar: "por supuesto que la Virgen es la más efectiva. ¡Y cuando la invocas como María!".

¿Por qué te asustas más cuando invoco a María?

"Una vez le pregunté a Satanás. ‘¿pero por qué te asustas más cuando invoco a Nuestra Señora que cuando invoco a Jesucristo?’ Me contestó ‘porque me humilla más ser derrotado por una criatura humana que ser derrotado por Él".

El sacerdote dijo también que es importante la intercesión de los que aún viven a través de la oración. Los cristianos pueden rezar por la liberación de un alma, uno de los tres elementos que ayudan en este proceso a los que se suman la fe y el ayuno.

"El Señor les dio a ellos (los Apóstoles) una respuesta que también es muy importante para nosotros los exorcistas. Dijo que para vencer al demonio se necesita mucha fe, mucha oración y mucho ayuno: Fe, oración y ayuno".

El padre Amorth dijo además que en la lucha contra el demonio es necesaria "especialmente la fe, se necesita mucha fe. Muchas veces también en las curaciones, Jesús no dice en el Evangelio soy yo quien te ha curado. Dice, en vez de eso, estás curado por tu fe. Quiere fe en la gente, una fe fuerte y absoluta. Sin fe no puedes hacer nada".

Los cuatro poderes extraordinarios del demonio:

El sacerdote miembro de la Sociedad de San Pablo explicó luego a ACI Prensa que "el diablo y los demonios son muchos y tienen dos poderes: los ordinarios y los extraordinarios".

"El poder ordinario es la capacidad de tentar al hombre para distanciarlo de Dios y llevarlo al infierno. Esta acción se realiza contra todos los hombres y las mujeres de todo lugar y religión".

Sobre los poderes extraordinarios, el padre Amorth indicó que estos se concentran en una persona específica y existen cuatro tipos:

"La posesión demoníaca para la cual se requiere un exorcismo, la vejación demoníaca, como la que sufrió en reiteradas ocasiones el Santo Padre Pío de Pietrelcina que era golpeado físicamente por el demonio; las obsesiones que llevan a la persona a la desesperación; y la infestación, que es cuando el demonio ocupa un espacio, un animal o incluso un objeto".

El sacerdote alertó que estos hechos son poco frecuentes pero están en aumento. También manifestó a ACI Prensa su preocupación por la cada vez mayor cantidad de jóvenes que son afectados por Satanás a través de las sectas, las sesiones de espiritismo y las drogas. Pese a ello no se desalienta.

"Con Jesucristo y María, Dios nos ha prometido que nunca permitirá tentaciones más grandes que nuestras fuerzas", apuntó.

"Breve guía" para la lucha contra el demonio:

Finalmente en la entrevista el padre Amorth propuso una breve guía a tomar en cuenta en la lucha contra Satanás:

"Las tentaciones del demonio son vencidas primero que nada evitando las ocasiones, porque el demonio siempre busca nuestros puntos más débiles. Y luego, con la oración. Nosotros los cristianos tenemos una ventaja porque tenemos la Palabra de Dios, tenemos la oración y podemos rezarle al Señor", concluyó.

TOMADO DE ACIPRENSA

http://www.religionenlibertad.com/articulo.asp?idarticulo=15546