Powered By Blogger
Mostrando entradas con la etiqueta LA IGLESIA CATOLICA EN ESTADOS UNIDOS. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta LA IGLESIA CATOLICA EN ESTADOS UNIDOS. Mostrar todas las entradas

1 de marzo de 2013

LA IGLESIA CRECE EN ESTADOS UNIDOS


La parroquia episcopaliana de St Timothy decide por mayoría absoluta hacerse católica



La parroquia episcopaliana (anglicanos de EEUU) de St Timothy, en Catonsville, Maryland, votó por mayoría absoluta ingresar en la Iglesia Católica a través del ordinariato anglocatólico de la Cátedra de San Pedro, creado en enero de 2012 y que pastorea ya 36 comunidades católicas de origen anglicano en Estados Unidos y Canadá.

Se trata de la quinta comunidad de origen anglicano que da este paso en la zona de Baltimore-Maryland: en 2012 lo hicieron la parroquia de Christ the King en Towson; su filial Sacred Heart of Jesus en Mount Airy; la parroquia de Mount Calvary en Baltimore, y en 2009 se adelantó ya, en bloque, el convento de religiosas anglicanas de All Saints Sisters of the Poor, de la misma ciudad de Catonsville.

El 76% de votantes a favor

Las comunidades anglicanas y episcopalianas suelen ser muy pequeñas para el concepto católico de parroquia común en España o Latinoamérica. En este caso, se trata de una comunidad de 100 parroquianos, 55 con derecho a voto, de los cuales el 76% (especifica una nota del ordinariato) votó a favor de entrar en el Ordinariato.

Sucedió el día anterior a la renuncia de Benedicto XVI, domingo, y no se ha anunciado hasta esta semana. En la votación estaba presente un representante del obispo episcopaliano de Maryland y el padre Scott Hurd, “número dos” del Ordinariato de los anglocatólicos.

El pastor también se va

El rector de St Timothy, un pastor anglicano casado, ha anunciado que se retirarará del servicio clerical episcopaliano el 1 de abril. No se sabe aún si se presentará como candidato para ser formado y ordenado como sacerdote católico.

“Agradezco el don de la fe nutrido en la Iglesia Episcopaliana y la oportunidad de aquellos llamados a continuar su camino de fe en la Inglesia Católica sin perder la belleza de las tradiciones anglicanas”, declaró. Aseguró que la decisión de los parroquianos “ha sido un largo proceso de discernimiento guiado por el Espíritu Santo”.

Por el momento, la web de la parroquia (http://www.sttimscatonsville.org) no recoge el cambio y sigue mostrando una típica comunidad anglicana de estilo evangélico, pequeña aunque muy activa.

Más variedad de anglocatólicos

En los ámbitos anglocatólicos se ha comentado que la decisión de esta comunidad amplía el tipo de grupos que entran en el Ordinariato, que en su mayoría eran de un estilo muy liturgista y anglo-católico, mientras que esta comunidad, aunque de doctrina conservadora, tiene un ceremonial y un estilo más ligero.

El templo seguirá siendo propiedad de la Iglesia Episcopaliana, aunque quizá con el tiempo lo alquile a los parroquianos del Ordinariato. Probablemente los parroquianos sean recibidos en la Iglesia Católica en algún momento de Pascua y utilicen las semanas de Cuaresma para formarse en la doctrina.

Más de 1.600 fieles en apenas 14 meses

El Ordinariato de la Cátedra de Pedro, que tiene menos de 14 meses de edad, agrupa ya 36 comunidades de ex-anglicanos, 30 sacerdotes activos y más de 1.600 fieles en Estados Unidos y Canadá.

El ordinario que lo pastorea, Jeffrey Steenson, es un sacerdote católico (casado y antiguo piloto) que fue obispo episcopaliano de Río Grande de 2005 a 2007, año en el que entró en la Iglesia Católica.

10 de agosto de 2012

RELATOS FRANCISCANOS VIII

RELATOS FRANCISCANOS VIII




**GEORGIA**

La presencia franciscana es tan universal como la Iglesia Católica misma. Y por supuesto que en los Estados Unidos hay –también– multitud de vestigios de vida católica y franciscana a lo largo y ancho del país. Hay varias provincias franciscanas norteamericanas, tal vez unas 6 ó 7. Y los hermanos tienen escuelas, hospitales, parroquias y misiones. Y también se distinguen por trabajar en especial con los inmigrantes, tanto hispanos como asiáticos (en especial vietnamitas) en un buen número de estados. Es de sobra conocido que –poco a poco– el número de católicos ha aumentado a tal grado que –por ahora– uno de cada tres norteamericanos es católico (alrededor del 35 %) y ello –en gran medida– gracias precisamente a los inmigrantes latinoamericanos, en especial hacia los estados de California, Arizona, Texas, Florida, New York, Nevada y Nuevo México. Pero recientemente –en los últimos veinte años– la presencia hispana se ha ido incrementando a tal nivel que se ha considerado ya relevante para estados –en los que era casi nula– como Arkansas, Kansas, Indiana, Mississippi, Tennessee y Alabama. Y Georgia es un caso sobresaliente, en especial en el área vecina a la ciudad de Atlanta.

En el verano de 1991 un grupo de estudiantes de la Provincia –tres filósofos y dos teólogos– fuimos designados para ser misioneros en algunas parroquias de la Diócesis de Savannah –sur de Georgia– buscando así auxiliar un poco a los párrocos en la atención a los hispanos, en especial a los mexicanos inmigrantes y sus familias. Estuvimos por allá aproximadamente un mes.

EL “DREAM TEAM” EVANGELIZADOR

El equipo lo formamos los teólogos: Fray Carlos Carrillo Rascón y Fray Victor Hernández –coordinador del mismo y ‘autoproclamado’ representante “PERSONAL” del P. Provincial en Los Estados Unidos, Hawaii, Alaska, Puerto Rico, Las Islas Vírgenes y Aruba–. Y los filósofos Fray Héctor Aguilera– El Hermano Sole–, Fray Marco Garza Ledesma y su servidor. También el P. Fray Eduardo Fernández y unas religiosas. El coordinador y director de este proyecto fue el P. Fray George Walsh –párroco de Saint Mary’s en Americus–, auxiliado de Sister Ann Smith. Con la valiosa colaboración del P. Fray Roch Coogan (párroco de Tifton, GA) –quien por varios años fue capellán militar– y el P. Edward párroco de Moultrie. Nuestra base era la parroquia de Saint Mary’s en el risueño pueblo de Americus. Los otros lugares a los que fuimos en nuestro trabajo fueron Moultrie, Pelham, Camilla y Tifton. Y pasamos por lugares como Maçon, Augusta, Albany, Thomasville y Valdosta.

LA IGLESIA EN GEORGIA

Quiero hacer notar que la situación de la Iglesia en Georgia (y en la mayoría de los Estados del llamado ‘Bible-belt’ o el famoso ‘Deep-South’) es de notoria minoría; hablamos de una región en la que hay una profunda –aunque subterránea– cultura de racismo y de anti-catolicismo. En Georgia, en aquellos años 90’s, los católicos eran sólo el 4 %. Y ahora en este 2012 han duplicado su presencia al 8 % (¡Oh God, yes, yes more, more!). Para nosotros era ‘atípico’ ver cómo en cada pueblo existían unas 20 ó 30 iglesias de las demás denominaciones y sólo una católica. En el presente, incluso en esa parte de Estados Unidos, la situación de la Iglesia es buena –y de optimismo– por ese crecimiento, aunque su condición dista mucho de la que goza en otras partes del país. La mayoría de los Anglos que son católicos en ese estado, han llegado de otros lugares, en especial del norte como New York o Illinois, por cuestiones de trabajo o por huir del crudo y frío invierno. Incluso un buen número de sacerdotes, tal vez una tercera parte, son “prestados” también del norte. Y aquí hay infinidad de historias en sentido contrario a lo que estamos acostumbrados: protestantes que se han hecho católicos; también católicos que viven en una familia protestante, es decir conversos.

LA MISIÓN

EL VIAJE POR TIERRA DESDE ZAPOPAN HASTA AMERICUS

El P. Fray George Walsh vino por nosotros a Zapopan. Nos llevó hasta allá en su camioneta (¿Taurus?), haciendo escalas en Guadalupe (Zac), Monterrey y finalmente Nuevo Laredo. Y desde la frontera –dspués de haber pasado tranquilamente el papeleo de migración– viajamos ya sin descanso hasta Americus, Georgia. Un verdadero maratón. No recuerdo si llegamos a San Antonio; pero si recuerdo que atravesamos New Orleans, Baton Rouge, Mobile y Tallahassee. Luego ya entramos –creo– por Moultrie hasta Americus. La verdad el viaje fue mortal, por lo largo y lo incómodo de ir un poco apretados, pero también fue entretenido; hasta me tocó manejar un tramo, bajo una lluvia muy fuerte cuando pasamos por Baton Rouge (Louisiana). La verdad que era para todos una novedad y punto de interés cualquier detalle: disfrutamos comer en las gasolineras, una ocasión comer pizza, otra comer hamburguesas, pasar de un estado a otro; conocer es siempre interesante.

Llegando a nuestra base nos topamos con la sonrisa amable y bondadosa de Sister Ann Smith, quien fue en la práctica nuestra mamá. Era la cara amable de la Misión. También ahí nos encontramos con dos religiosas de las Refugianas Franciscanas y despues llegaría el P. Fray Eduardo Fernández, quien por cierto nos daba clases de Filosofía en el Convento de Zapopan. Nos dividimos en equipos. Yo hice mancuerna con Fray Héctor Aguilera (un excelente hermano, por cierto). También disfruté trabajar con Fray Carlos Carrillo –el abogado– un hermano de Monterrey muy fraterno y amable… Sólo andaba buscando la forma de hacer ejercicio, no fuera que sus ‘bíceps’ se le bajaran, por la falta de rutina, ja ja ja. Me tocó visitar las Parroquias de Tifton y Moultrie. La verdad que disfruté mucho el apostolado y la compañía de los hermanos y de los padres a los que auxiliábamos un poco con nuestro limitado trabajo pastoral.

TIFTON

El P. Fray Roch Coogan era el párroco. Una iglesia bonita y moderna. La mayoría de los feligreses eran Anglos, sólo unos pocos –muy pocos– de color y la congregación hispana iba creciendo poco a poco; la mayoría, como es de suponerse venidos de México y muy en concreto del estado de Guanajuato. Había Catequésis, pláticas pre-bautismales y preparación a la Primera Comunión. También había un incipiente grupo de jóvenes y adolescentes. Por supuesto que nuestra principal labor consistía en participar en las Misas en español… Hasta predicamos. No es lo mismo oír predicar a alguien que tiene tu propia lengua, a alguien que ‘aprende’ un guión pero no domina el idioma y no conoce la cultura aún en forma básica. El P. Roch era muy querido por todos, incluidos los hispanos. Yo veía en él una gran compasión hacia los necesitados.

Nos tocó conocer (bueno, Fray Héctor ya los conocía) a los Sabatino: el doctor Bruce, su esposa Beverly y Brian y la pequeña Bethany. Ellos son originarios de Buffalo N.Y. Ella –Beverly– se convirtió al catolicismo por su matrimonio con Bruce… Y hasta pienso que es más católica que él mismo. Aunque los dos llevan una vida coherente con su fe. Hasta la fecha son mis amigos y sigo en contacto con ellos, incluso vinieron a mi Ordenación, aún cuando ya no estoy con los franciscanos. El doctor Bruce, en muchos de los casos, veía sin cobrar a muchos de los hispanos de la parroquia. Recuerdo también a Margaret y Kenneth y sus hijos David y Mary.

MOULTRIE

Aquí el párroco era el P. Edward (no recuerdo su apellido). Por cierto era diocesano. Un sacerdote muy entregado, simpático y querido por sus fieles. También venía de New York… Creo que de Rochester. En su parroquia tenía varios Movimientos apostólicos. Uno que no conocía y me llamó la atención por su sencillez y transparencia era “La Legión De María”. El padre visitaba también varios pueblos como Pelham y Camilla pueblos pequeños que se habían fundado a orillas de las vías del ferrocarril.

Me gustaba mucho ver televisión en su sala; pero no era tanto por la TV sino porque desde ahí podía disfrutar viendo como un par de ardillas –en el jardín– jugueteaban, subían, bajaban, comían y se echaban su siesta: iban y venían libremente, sin que alguien las molestara. Aquí en nuestro país eso serí imposible, por desgracia. Allá todos –incluidos los niños– tienen la mentalidad de no molestar ni animales ni plantas.

El padre Edward contaba también con la ayuda de varios ministros de la Eucaristía y de un Diácono permanente, que en ocasiones iba a las capillas de varios pueblecitos pequeños atendidos por la Parroquia.

EL REGRESO

Finalmente regresamos pero ahora por autobús. Fue una larga travesía en la que nuestras maletas fueron saqueadas en el camino. Cambiamos como en tres ocasiones de autobús… La verdad el regreso fue un suplicio. Pero regresamos contentos porque servimos un poco a los hermanos hispanos que se ganan el dinero con mucho sacrificio para mantener a sus familias acá en México… Y pensar que muchos creen que ir a trabajar a Estados Unidos es como ir a Disneylandia. Para nada.

Terminada la experiencia platiqué con el P. Provincial. Esa charla sirvió para corregir algunos errores. Quienes fueron los años siguientes pudieron servir y trabajar mejor. Una excelente experiencia.

13 de abril de 2012

LA IGLESIA CATOLICA EN ESTADOS UNIDOS

UNOS 120.000 ADULTOS SE HACEN CATÓLICOS EN ESTADOS UNIDOS CADA AÑO: DOS TERCIOS YA ESTABAN BAUTIZADOS-

TOMADO DE RELIGION EN LIBERTAD

La archidiócesis tejana de Galveston-Houston (5,6 millones de habitantes; 1,1 millón de católicos, un 20%) bautizó o recibió como nuevos católicos a casi 2.400 adultos en la reciente Vigilia o el Día de Pascua.

Su vecina, la archidiócesis de San Antonio (2,3 millones de habitantes; 700.000 católicos; un 30% de la población) bautizó o recibió a 1.165 adultos.

La cosmopolita archidiócesis de Nueva York (5,7 millones de habitantes; 2,6 millones de católicos; un 45%) bautizó o recibió a 1.470 adultos.

Si sumamos estas tres diócesis, con una población combinada cuatro veces menor que la de Francia, vemos que bautizan o reciben a tantos conversos adultos como todo el país galo (unos 5.000, entre bautizados y retornados a la fe a través de la confirmación adulta). Tres diócesis equivalen a un país cuatro veces más grande.

Es un ejemplo del dinamismo religioso de la sociedad norteamericana, en un país donde un 44% de la población adulta profesa una convicción religiosa distinta a la que vivió en su infancia.

Casi 120.000 al año No hay datos completos de 2012 pero sí de 2011, difundidos por la Conferencia Episcopal norteamericana: el año pasado 43.335 adultos se bautizaron como católicos. Además, 72.859 personas ya bautizadas como protestantes ingresaron en plena comunión con la Iglesia Católica. En total, 116.000 nuevos católicos adultos. Este año probablemente haya aumentado un poco, viendo los datos de varias diócesis.

Crecimiento en el sur El sur de Estados Unidos vive un pequeño “boom” de catolicismo, que se puede explicar no sólo por su celo misionero o evangelizador (que existe) sino por razones demográficas y migratorias. La población del norte tiende a emigrar al sur, más soleado, y encontrar comunidades católicas razonablemente atractivas para alguien “recién llegado” (colegios, tejido social, asociaciones). También encuentran cónyuges católicos, y al casarse adoptan su fe. Así, en esta Pascua se ven resultados sureños como estos:

  • Houston: 2.391 nuevos católicos adultos
  • San Diego: 1.278
  • San Antonio: 1.165
  • Fort Worth : 1.121
  • St. Petersburg: 963
  • St. Louis: 846
  • Palm Beach: 607

En otras regiones hay también puntos de crecimiento: Nueva York (1.470), su vecina Rockville Centre (689), la también vecina Buffalo (237); Washington, la capital, que lleva varios años haciendo campañas televisivas y parroquiales de evangelización, ve su segundo mejor resultado de la década: 1.166 nuevos católicos adultos.

Historias muy diversas Las historias de los nuevos conversos son diversas. Hay inmigrantes de países comunistas, o hijos de esos inmigrantes, hoy ya adultos, que dan el paso. Los hay que han descubierto la fe en colegios o en comunidades o a través de un pariente. Lo más común es que adopten la fe que han aprendido a amar a través de su cónyuge o novio/a. Los hay que huyen de las iglesias protestantes liberales, buscando una iglesia “seria”, “exigente”, “que no cambie su doctrina”.

Por supuesto, no todos los nuevos conversos serán fieles fervorosos. Como explicábamos en ReL, los 70 millones de católicos norteamericanos se agrupan en 5 tipos distintos, cada uno de unos 14 millones: una quinta parte son fieles y fervorosos; otra parte cree, pero es comodona y practica poco; otra parte cree y practica, pero duda o se desentiende en temas éticos; otro grupo sólo es católico en un sentido étnico y por último hay una fracción que no es católica en ningún sentido, excepto por tener alguna abuela italiana o polaca.