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20 de abril de 2013

EVANGELIZAR

PRIMERA EVANGELIZACION PARA ADOLESCENTES Y JOVENES EN LA PARROQUIA DE LA DIVINA PROVIDENCIA



Pues hace dos meses que soy el párroco de esta Parroquia De La Divina Providencia. No ha sido fácil adaptarme, después de ocho felices años en mi anterior Parroquia. Y ello a pesar de que he sido recibido cálidamente. Para qué les digo que no, si sí: aún extraño mi antigua parroquia. Poco a poco me iré aclimatando. Por mi no queda: todo mi esfuerzo.

Encontré adolescentes y jóvenes entusiastas trabajando en La Divina Providencia: de la misma Parroquia y de Movimientos tales como EPA y La Escuela Secundaria De Formación Católica. Entusiasmo y generosidad hay… Pero falta formación. Por ello decidí hacer esta Primera Evangelización con y para ellos… Aunque es la segunda que organizo ya en la Parroquia, la primera se llevó a cabo dos semanas antes de la Semana Santa con una buena participación de 125 personas adultas, en su mayoría. Y en aquella y en ésta he contado con el invaluable apoyo del Ministerio de Música del Señor De La Misericordia.

LA FORMACION DE LOS JÓVENES Y ADOLESCENTES EN LA IGLESIA

No sé, tal vez soy tremendista, pero creo que nos falta dar mucho, en la Iglesia, para formar sobre todo a los niños, los adolescentes y los jovenes.

Por supuesto que el siguiente es MI MUY PERSONAL PUNTO DE VISTA. Creo que la Iglesia no está atendiendo con oportunidad ni eficacia –sobre todo– la formación de jóvenes y adolescentes. No puedo negar que son ‘hasta’ prioridad programática, por ejemplo, aquí en la Diócesis de Aguascalientes. Pero la verdad es que pocos sacerdotes trabajan con ellos. Y alguien dirá: ¿y por qué no lo haces Tú? Y respondo con sorna –tal vez sea una respuesta cómoda– que yo ya ‘pagué mi cuota de sangre’: trabaje diez años en EPA y la Pastoral de Adolescentes Diocesana. Ya no creo tener la capacidad de entenderlos y atenderlos con caridad y eficacia…

Siempre –por desgracia– hay una barrera infranqueable: No hay recursos. No, no los hay… Ni humanos ni materiales. Y nadie hace lo que se necesita: TODOS HACEMOS LO QUE PODEMOS… Y el tiempo va pasando. Veo con impotencia cómo la realidad nos va rebasando y vamos perdiendo a los adolescentes y jóvenes.

Las estadísticas son despiadadas: aumento de alcoholismo, drogadicción, delincuencia, delitos sexuales, suicidios, violencia en todas sus variantes, depresión, hogares rotos, ciclos de pobreza que se repiten y se duplican, triplican… Y ahí está la realidad que me voltea a ver con muecas grotescas y se burla de mi ingenuidad y preocupación aparentemente estéril… Y nada puedo hacer. Y se ve muy difícil que los recuperemos… Y nadie hace algo que valga la pena… No hay –no llega– ese ‘golpe de timón’ que se necesita. Ni los padres de familia, ni nosotros los sacerdotes, ni los obispos, ni los cardenales, ni el Nuncio… Nadie. Delante de nosotros las inercias y atavismos de lo peor se van tragando a los jóvenes. Pero para los gobernantes TODO ESTA MARAVILLOSO Y MEJOR QUE NUNCA (ja!).

PRIMERA EVANGELIZACIÓN DE ADOLESCENTES Y JÓVENES

La iniciamos este lunes 15 y terminará hoy… 43 asistentes… Buen número, interés y respuesta de parte de ellos. Estoy seguro de que estos días les cambiarán la vida para bien: se darán cuenta de que DIOS LOS AMA Y LOS LLAMA. Espero –y oro por ello– que hoy El Espíritu Santo haga lo más importante: entrar en sus corazones y revestirlos ‘con la fuerza que viene de lo alto’ para que puedan vivir en Cristo y dar testimonio con su vida de que JESÚS ES EL SEÑOR. lo sé, es nada esta Evangelización en medio de toda esta complicada situación actual… Y, además, sé que ni Obispo ni Cardenal ni Nuncio leerán esto… Ojalá que Dios si tenga internet…

PBRO. ROBERTO SÁNCHEZ DEL REAL.

5 de marzo de 2012

UN SECTOR MARGINADO DE LA IGLESIA

LA PASTORAL DE ADOLESCENTES


LO EVOLUTIVO Y LO SOCIAL


EL MOMENTO PRESENTE


No podemos negar que los ritmos sociales y familiares han cambiado: por un lado se atrasa el momento de la toma de compromisos (la edad de casarse, de tener hijos, por ejemplo) y por otro lado, se alargan los rangos cronológicos de las etapas evolutivas del ser humano, en nuestra cultura occidental –en general– y mexicana en particular. No hace mucho tiempo, una persona de 20 años era considerada un adulto en toda la extensión de la palabra. Ahora –la generalidad– considera a un veinteañero como un adolescente; y nuestros muy sufridos veinteañeros felices de la vida, pues pueden moverse a sus anchas en esa elástica franja a su conveniencia y discresión: en la pista de los derechos los tienen todos y en la pista de las obligaciones todo se les puede ‘perdonar’ y con facilidad justificar.


ANTES JOVENES AHORA ADOLESCENTES


Así pues, alguien que está entre los 14 y 19 años es llamado adolescente. Y, en esta etapa, sin la madurez requerida, toma muchas de las decisiones que marcarán su rumbo “vital”: si terminará una carrera o no, si empezará su vida sexual o no, si se ‘permitirá a sí mismo’ el uso de drogas y alcohol o no, si será ‘católico’ o ‘ateo’, si encarnará el papel de persona responsable y consciente o no… ESTA ES LA ETAPA CLAVE en cuanto a decidir si Cristo será el centro de su vida, si pertenecerá en verdad a la Iglesia como un miembro realmente activo o si será sólo parte de los registros parroquiales de bautismos, primeras comuniones y confirmaciones.


ANTES ADOLESCENTES AHORA PRE-ADOLESCENTES


Una persona entre los 11 y los 13 años, en el pasado, prácticamente –en lo social y lo familiar– era un niño: obedecía, acataba, respetaba, estudiaba, jugaba, no contaba mucho… Seguía –obedientemente por lo general– el camino que se le trazaba. Ahora, por el contrario, en esa edad se inician las rebeldías, los gustos personales, la semi-autonomía: ya tiene ‘sus cosas’, ya dice con todo aplomo ‘no quiero’, ya goza en serio de mucha privacidad. Ya tiene una voz a ser considerada por la familia y la sociedad.


LO PASTORAL


Creo que la mayoría de los sacerdotes que trabajan con adolescentes están muy conscientes de los cambios que arriba enuncié. Debo aclarar que ya pagué ‘mi cuota de sangre’ pues por diez laaaaargoooos años trabaje con adolescentes en el Movimiento de EPA (Encuentros Para Adolescentes) pero ya –gracias a Dios– poco tengo que ver con ese submundo tan importante… Terminé cansado y sigo cansado. Mi consideración –muy sentida– a los que trabajan con adolescentes.


Ignoro por qué se truncó el paso que llevaba la Pastoral de Adolescentes a nivel nacional. Dicen que porque se integró a Pastoral Familiar. Don Trinidad González –obispo auxiliar de Guadalajara– hizo un magnífico trabajo como asesor episcopal de adolescentes hará unos diez años.


Veo con preocupación cómo esta pastoral es PRIORIDAD DE PAPEL y nada más. De seguro que por el oráculo de algún “genio” de la Pastoral que asesora a los obispos se decidió ‘integrarla’ (un buen término para desaparecerla) a la Pastoral Familiar. SEÑOR GENIO (quien sea, que dudo vaya a leer esto porque no lo pienso enviar ni haré algún inútil tramite a “donde corresponda”) su idea ha sido un fracaso. Nuestro país se empieza a “uruguayizar” (no hay adolescentes en las parroquias ni jóvenes y los seminario se empiezan a vaciar). Y perdón si a alguien ofende este neologismo que uso, es con buena intención.


Señores obispos, vean la realidad… Piensen en el futuro de la Iglesia. ¿Podrían por favor apoyar en serio la Pastoral de Adolescentes?. Yo sé que nada pasará… Este artículo se perderá en la infinitud virtual del ciberespacio y los señores obispos, sus ‘gurús’ de la Pastoral y nosotros seguiremos con nuestras cuentas alegres de 83 % de católicos en México… ¡Simón! Como dice un sobrino mío… Que precisamente es adolescente… Y Simón en ese mundo es Sí, pero de a mentiritas, para salir del paso y evadir responsabilidades.


PBRO. ROBERTO SANCHEZ DEL REAL.