9 de mayo de 2011

RELATOS FRANCISCANOS

RELATOS FRANCISCANOS 1


¿POR QUÉ EL TÍTULO?

Espero que este título no me traiga demandas de parte de la UCLAF (Unión de Conferencias Franciscanas de América Latina... ó algo así). Yo no podría entender mi vida sin este ingrediente al que llamaré el 'ser franciscano'. Y eso empieza con sentir admiración y cariño por San Francisco De Asís y sus seguidores los frailes. Para mi la imagen 'clásica' del fraile --desde siempre-- es la pobreza, la vida del convento y la humildad; la sencillez de vida y el desapego a los bienes materiales y los honores ó la fama.

LOS PRIMERÍSIMOS AÑOS

Desde que nací --en Guadalajara-- viví en Zapopan... "a la sombra de las torres de la Basílica de La Virgen". El primer lugar que recuerdo --entre brumas-- es un barrio de calles empedradas, a unos pocos metros de la iglesita del Sagrado Corazón de Jesús, que pertenece a las madres 'Refugianas-Franciscanas' del Colegio 'Isabel La Católica', a donde iban a celebrar la Misa los frailes. Estoy seguro que, después, nos cambiamos a una casa por la calle Allende --si mis neuronas no me juegan una broma-- que queda a unas 4 cuadras por la parte posterior a la Basílica. Me acuerdo, aunque sea vagamente, de mi bisabuela --Agustina-- que por cierto era 'Terciaria Franciscana' y que se ponía su escapulario gigante, tenía su imagen de San Francisco ayudándole a Jesús a bajar de la cruz, y todos los viernes se ceñía su cuerda con tres nudos. Y fumaba mucho, por cierto (aunque no creo que eso fuera requisito vocacional para ser Terciaria). Aclaro que Agustina era sólo su nombre de pila, pero ella era Franciscana, muy Franciscana.

Entonces, sacando cuentas y yendo un poco más al pasado, concluyo que mis recuerdos sobre los franciscanos se remontan a la edad de tal vez 4 ó 3 años, cuando en alguna ocasión mi padre me llevó a saludar a un paisano suyo --de Monte Escobedo, Zacatecas-- Fray Francisco Barragán (Domingo su nombre 'en el siglo') quien por muchos años acompañó en la Sierra y la ciudad al primer obispo Misionero Del Nayar, Fray Manuel Romero y Arvizu, OFM.

TRADICIONES QUE MARCAN

¿Cómo olvidar lo que cada día 12 de Octubre sucede en Guadalajara con la llegada de la Virgen de Zapopan a su Basílica desde la Catedral? Cada año son millones los católicos --viejos y jóvenes, pobres y ricos, Chivas y hasta del Atlas-- que visitan el Santuario de Zapopan ó acompañan en su Romería del 12 de Octubre a la Virgen. Vivencias que nunca se olvidan. Es más, me atrevo a afirmar, que, en el área metropolitana de Guadalajara, la Virgen local tiene mayoría aplastante sobre la advocación de La Guadalupana. Si lo dudan, hagan una encuesta, pero antes de la elecciones.

También recuerdo la figura siempre sobria y recatada de un fraile al que todavía saludo de vez en cuando: Fray Maseo Salcedo, sacristán de la Basílica por muchos muchos años. Mi madre me llevaba siempre a Misa de 9 de la noche (más vale tarde que nunca ¿que no?). En esa Misa siempre este fraile hacía la colecta... y por cierto mi madre siempre --a la hora de la colecta-- estaba lista y daba un billete, nada de moneditas de a peso ó de a cincuenta centavos... Nada, billete y de varios pesos (10 ó 20). Tampoco puedo olvidar al que fue en la infancia mi peluquero, antes de entrar de fraile, Fray Jesús Gutiérrez, cuyo establecimiento estaba en la calle Ramón Corona... y recuerden que todos los pueblos y ciudades de Jalisco que se respeten y tengan sentido de decencia han de tener su calle Ramón Corona. Eso es como el holograma de autenticidad jalisciense.

EN EL CONVENTO

Otros recuerdos de infancia son inevitables; por ejemplo la asistencia al catecismo en los amplios y frescos corredores del Convento, el castillo y los cohetes de cada día 18 del mes, la Guardia tradicional de Nuestra Señora, las danzas autóctonas de esos días... En conclusión, mi infancia no sería mía si quitáramos la majestuosa e imponente Basílica, si quitamos a los franciscanos... si quitamos a la Virgen de Zapopan. No recuerdo ahora con precisión cuándo fue la primera vez que quise en verdad ser franciscano... Tal vez tendría 5 ó 6 años, cuando mucho.

DESPUES DE LA INFANCIA

En la adolescencia se me pasaron un poco esas ganas de ser franciscano. Soñé con una carrera, esposa e hijos. Pero Dios tenía otros planes. Pertenecí al coro "Sol Naciente", traté al P. Fray Galileo Márquez, a Fray Ignacio Muro, Fray Javier Calatayud, Fray Martín Rodríguez un nicaragüense por cierto... Y a varios otros. Los veía tan entregados y alegres que quise ser uno de ellos...

ENTRANDO AL COLEGIO SERÁFICO 'SAN ANTONIO DE PADUA'

Pero la cosa era que me mandaron a San Agustín... Yo pensé que me darían --luego luego a la entrada-- un cuarto con ventana a la calle ahí en la Basílica y mi habito franciscano bonito recién planchado con una cuerda de tres nudos muy blanca y su capucha amplia en la que cargaría mi Biblia y el periódico del día de un lugar a otro, pero... No mi chavo, primero al 'Colegio', al terminar la Prepa en la gloriosa Preparatoria # 7 de la U De G, en la Tuzanía, que era por entonces la mejor y la más moderna y bonita. Pues, ni modo, a San Agustín al 'Colegio Seráfico'.

Ahora recuerdo a varios compañeros de la primera etapa: Memo Lancaster, Gustavo Salcedo, Juan Barba, Mario Gómez 'el Matute', Roberto no se qué de San Juan De Lo Lagos, Francisco Araiza un super atleta, El 'Dominus', Miguel Angel Chávez de Ejutla, Francisco Padilla de Aguascalientes, Miguel de Cd. Cuauhtémoc Chihuahua, Tony Espinoza Escobar (Kiaaaaap!) y Clemente Arriaga (los dos de Uruapan, pues), Carlos Valadez Tornel (de Santa Anita, Jal), Rubén Hernández Haro y Fernando De Santiago de San Luis Potosí, y muchos otros mas que irán surgiendo en los recuerdos. Tiempos excelentes en los que aprendí a meditar, a rezar la Liturgia, a convivir con gente que era y que no era de mi agrado.

Tiempos substanciosos en los que aprendí en amenas y agradables charlas --con el padre Fray Guillermo Téllez-Girón director espiritual de nosotros los colegiales-- muchas verdades de la vida espiritual. Para mi resalta esta enseñanza: "Los ideales los has de cumplir Tú para que sean realidad, sin esperar a que otros los cumplan". Eso fue lo que hizo San Francisco de Asís. Y eso es lo que deberíamos de hacer todos los cristianos.

PBRO. ROBERTO SÁNCHEZ DEL REAL.

3 comentarios:

  1. Genial! Es de gran importancia para mi, enterarme un poco mas de lo acontecido en su vida, y vaya! que mayor experiencia que convivir con Franciscanos! Un ejemplo de amor a la vida, Fco. de Asis... En fin, muy interesante, y mas interesante aun el cierre: "Los ideales los has de cumplir Tú para que sean realidad, sin esperar a que otros los cumplan", la recordare en este camino que emprendere... "Pbro. Roberto Sanchez Del Real, es el proximo por leer, ahi encontrara un comentario mas :D

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  2. Mejor el proximo seran los relatos chilenos... :D

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  3. Que tal que gusto saludarlo! Le envio un fuerte abrazo!

    Dr. javier Arturo Anguiano Díaz

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