13 de septiembre de 2010

EL BICENTENARIO DE MÉXICO

EL BICENTENARIO
DE LA INDEPENDENCIA NACIONAL EN LA PARROQUIA DEL SEÑOR DE LA MISERICORDIA
DIÓCESIS DE AGUASCALIENTES, MÉXICO

BANDERA MONUMENTAL



EN ESTA PARROQUIA DE DOLORES HIDALGO, EN GUANAJUATO, ESTALLÓ LA LUCHA POR LA INDEPENDENCIA


MÉXICO 1810-2010

Hay una infinidad de opiniones. Unos dicen en forma poco objetiva “no hay nada que festejar”. Al leer esta primera línea, por supuesto que estoy fijando mi posición; Sí hay mucho que festejar. Y lo primero será, celebrar que SOMOS MEXICANOS. Ya eso es bastante. No ser colonia es ya un buen motivo. A lo largo de nuestra historia como país hemos ido forjando nuestra identidad nacional, a veces compleja y en ocasiones no entendida INCLUSO POR NOSOTROS MISMOS.

Es cierto que en 1810 no se consumó la Independencia, pero es cierto que se inició la lucha por conseguirla. Hay muchos motivos y motivaciones: Defensa del rey Fernando VII contra Napoleón, los criollos que quieren poder en la vida de su propio país, hartazgo contra los peninsulares, motivos personales, ambiciones políticas, etc., etc. El caso es que en el fondo de todo, lo que subyace, es querer ser nosotros mismos.

Muchos de los que dicen “No hay nada que celebrar” me atrevo a decir que así lo piensan por motivos político-partidistas, más que otra cosa: Simplismo es en ocasiones mezquindad... arrasar con todos los esfuerzos, toda la sangre derramada, todos los sacrificios y decir que NADA SIRVE, eso es –para mi y para la mayoría de los mexicanos según las encuestas-- mezquindad.

DON MIGUEL GREGORIO HIDALGO Y COSTILLA, PÁRROCO DE DOLORES


En este “Bicentenario”, al celebrar, reconocemos el sacrificio y sangre derramada de Hidalgo, Morelos, Allende, Vicente Guerrero, Josefa Ortíz de Domínguez, Leona Vicario y otros muchos más. Pero sobre todo, reconocemos el sacrificio y sangre del pueblo mexicano de entonces, PORQUE SIN PUEBLO NO HAY LÍDERES, NO HAY CAUDILLOS, NO HAY PRÓCERES, NO HAY TRIUNFO.

Uno de los más grandes errores del gobierno mexicano –el actual y los pasados-- ha sido querer presentarnos a unos héroes inmaculados y sin errores sin sombras, seres atemporales y ascépticamente nacidos, que no parecen humanos sino extraterrestres. Y cuando salen a la luz sus defectos, entonces es la ocasión en que se les vitupera y se les escamotea el reconocimiento que merecen. Otros, sobre todo los especialistas en Historia, los “doctores” se han querido posesionar de ella, y la interpretan como mejor les conviene, para hacernos sentir a los simples mortales como “chusma ignorante” a semejanza de los escribas y fariseos de los tiempos de Jesús.

Otros más, los jacobinos decimonónicos y “tragacuras”, desdeñan el hecho de que los principales caudillos –Miguel Hidalgo y José María Morelos especialmente-- eran sacerdotes. Con odio y sorna dicen que “a pesar” de ser sacerdotes tuvieron los méritos que tuvieron; incluso quieren hacer pensar que más bien eran “de los suyos” pero “infiltrados” en la Iglesia. Aunque les arda el orgullo, el pueblo católico y muchos de sus guías TUVIERON MUCHO QUE VER CON LA INDEPENDENCIA. Llegan incluso a mentir diciendo que fueron excomulgados por encabezar la lucha, cuando la razón más bien fue porque al derecho eclesial de entonces –y de ahora-- le parecía inadecuado que un sacerdote blandiera las armas por noble que la causa sea. Sin embargo consta que recibieron los sacramentos antes de morir.

LA PARROQUIA

EL BICENTENARIO EN LA PARROQUIA

En estos días la gente de nuestra parroquia ha escuchado sobre la importancia del festejo actual. Y se le ha invitado no sólo a “recordar” sino también a celebrar. Pero sobre todo se le ha invitado a orar por la patria. Desde el domingo 12 y hasta el 16 estaremos empeñados en numerosos momentos de oración por la patria y en varios ejercicios de reflexión acerca de lo que podemos hacer por nuestro México. Les he insistido en la importancia de educar –en el seno del hogar-- en los valores de la responsabilidad y rectitud, en aras de la construcción de una patria mejor, para el presente y el futuro. También hemos tratado de adornarla de acuerdo a la ocasión, mostrando en forma profusa nuestro lábaro patrio, para que sirva también –esta celebración-- de educación cívica para las nuevas generaciones.

Así, desde la parroquia Del Señor De La Misericordia en Aguascalientes, en la presencia de Dios y de la asamblea gritamos con orgullo, esperanza y fervor: ¡Viva México¡ ¡Vivan los Héroes que nos dieron patria¡.

LA PARROQUIA ENGALANADA CON LA BANDERA NACIONAL


PBRO. ROBERTO SÁNCHEZ DEL REAL.

2 comentarios:

  1. hola padre...creo que mas que no haber razón suficiente para festejar, creo que no hay razón suficiente para desperdiciar tanto dinero, habiendo muchisimas maneras de festejar, sin gastar tanto y sin descanzar tanto.
    (comentario sin tintes políticos....bueno si poquito jajaja)
    saludos!!
    Nos vemos mañana

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  2. Me parece muy interesante todo el artículo del Bicentenario de México, y sobre todo a mí en lo particular, me hace reaccionar en todo lo que hasta ahorita veo perdido: Nuestra identidad como mexicanos, nuestra educación cívica, que no está por demás mencionar que realmente en la actualidad ese tema ya ni se toca (ni en las escuelas, ni en nuestros hogares). También me hizo pensar en todo lo que deberíamos “ocuparnos” como jóvenes (personas y matrimonios) ya que la educación de nuestros hijos depende de nosotros y no de las escuelas.
    Padre yo lo felicito el artículo esta super bien y sobre todo tiene fondo y forma.
    Saludos
    Martha Pacheco

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