29 de abril de 2010

BRECHA GENERACIONAL QUE COMPLICA LA VIDA FAMILIAR

LA BRECHA GENERACIONAL
SE ENSANCHA EN EL SIGLO 21
Y HACE DIFÍCIL LA COMUNICACIÓN EN LA FAMILIA

* I *

La gran mayoría de nosotros vemos una brecha generacional que día a día va creciendo. Si los adultos la percibimos –a pesar de que podemos lidiar con ella sobre todo en el medio urbano-- con mayor razón la sufren los adultos mayores. En alguna ocasión me dijo una anciana que se sentía “desconectada” de sus hijos y sobre todo de sus nietos. Y la mayoría de los más jóvenes no comprenden que esa brecha no es algo creado por los adultos. Un poco de comprensión ayudaría mucho.



La compasión por los ancianos, por desgracia, no es un valor que en las urbes mexicanas se cultive mucho; en el campo todavía se les tiene consideración y mucho aprecio. Este es el hecho: La brecha siempre ha existido. Esta es la complicación: Su ensanchamiento notorio ya no se produce en años sino en pocos meses. ¿Quién tiene la culpa de esta brecha cada día más profunda e irreductible? Nadie. Por supuesto que los adolescentes la sienten menos: Podrían pensar que el mundo siempre ha sido así.

¿Causas? El desarrollo tecnológico, la proliferación eficaz de las telecomunicaciones, el consumismo voraz “teledirigido” desde los cuarteles del capital, fronteras familiares vulnerables y porosas, la “cultura” de lo inmediato, entre otras.



EL DESARROLLO TECNOLÓGICO: No es malo, al contrario, es positivo. Algunos paradigmas del pasado, en buen número, son ahora vistos como joyas arcaicas y pre-científicas. Por ejemplo la luna ha dejado de ser ese lugar ideal e idealizado del que tanto se habla en los viejos poemas, lo mismo que el mar y las estrellas porque de alguna manera todo ello está ya al alcance de la mano... aunque sea en forma virtual. La luna “ya queda cerca”. Decir de aquí hasta la luna ya no es sinónimo de distancia inalcanzable.

En los 70´s cuando se hablaba del lejano año 2000 nos imaginábamos cosas tales como automóviles más parecidos a pequeñas naves espaciales que a un chevy, la idea de la “teletransportación” era fija: Ir a cualquier ciudad con sólo entrar a una cámara en la que, con tu maletín en mano, en segundos eras “llevado” a tu destino, por obra y gracia de ondas de radio o electricidad. La comida serían pastillas (eso ya no me gustaba mucho) y así por el estilo.



Como pueden recordar los cuarentones, éramos extremistas, y lo que tenemos de nuevo (telefonía celular, fax, internet, aviones supersónicos, impresoras a color, cámaras de alta resolución, información que se lleva en un pequeño artefacto que se llama memoria USB, pantallas planas, computadoras que pesan menos de un kilo, impresión a color al alcance de cualquiera) ni siquiera estaba en nuestras mentes.

Viajar en avión era un sueño para nosotros en la infancia. Hoy es una pesadilla, que sin duda se puede calificar como juego de niños si lo comparamos con los viajes en diligencias, pues se ha vuelto tan común... y hasta de bajo costo. Pero viajar 8 horas en clase turista a Sudamérica, por ejemplo, no deja de ser un suplicio. Viajar 8 horas para ir de Guadalajara a Zacatecas por carretera –vía Aguascalientes-- parecería descabellado.

Pero tenemos que decir también que en multitud de situaciones ya la tecnología no es una ayuda sino una carga. Nos lleva, nos hace gastar (que lo diga yo que he tenido no menos de 30 celulares desde 1998) LA TECNOLOGÍA NOS CAMBIA LA VIDA para bien o para mal. Por ejemplo los autos son una bendición... pero contaminan y son causa de muerte si se les conduce en forma torpe o irresponsable. Y son además fuente de gastos, aunque también de empleos y diversión en un momento dado. Usar las nuevas tecnologías nos quita tiempo, aunque nos facilite la vida. Si alguien deja de interesarse por la tecnología unos pocos meses, se atrasa y se aisla de una forma u otra ¿No es cierto?. ¿Cuántos desperdician su vida “navegando” a lo tonto en internet, sin provecho real alguno?

En el pasado la tecnología con la que lidiaba un padre era básicamente la misma con la que vivirían no sólo los hijos sino los nietos y bisnietos: Los arados, los hornos, los moldes de alfarería, las herramientas de carpintería o ebanistería o los telares fueron iguales o básicamente iguales por siglos. No había brecha tecnológica. EL PROBLEMA ES QUE LA BRECHA TECNOLÓGICA SE PRESENTA EN ESPECIAL EN AQUELLOS MEDIOS HACEDORES DE CULTURA O DE OPINIÓN, y tiene consecuencias en lo cultural, lo espiritual y lo moral.


Continuará... (Qué emocionante¡ ¿No?)


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