24 de julio de 2010

RELATOS URUGUAYOS 2

RELATOS URUGUAYOS
PARTE II

(SI NO HA LEÍDO
LA PARTE I,
FAVOR DE IR MÁS ABAJO
A LA ENTRADA CORRESPONDIENTE.
GRACIAS)

MELO, CERRO LARGO

Melo es la capital del Departamento de Cerro Largo, en el nororiente del país, si mal no recuerdo tiene como unos 60,000 habitantes. Este Departamento (lo que para nosotros sería un estado) hace frontera con Brasil, en concreto con el estado de Rio Grande do Sul. La frontera, Acegúa, queda a menos de una hora. Bien, finalmente llegamos el P. Daniel y su servidor, conducidos por el P. Freddy, después de haber comido en el paradero “salus” en Minas (departamento de "Lavalleja) en donde embasan un agua mineral del mismo nombre y una Cerveza... no recuerdo si era la “Patricia” o la “Pilsen”. El padre Freddy además de ser párroco de Nuestra Señora Del Carmen es también Vicario General de la Diócesis que nos ha invitado.



Por supuesto, lo primero que hicimos, fue acomodar nuestra ropa y desocupar maletas. Pienso sobre las experiencias del día y considero que hay muchas cosas muy similares, pero otras más un poco “raras”. Por ejemplo, son muy amistosos todos aquellos a los que saludamos... y a los cinco minutos nos empiezan a preguntar por El Chapulín Colorado... también por la Virgen de Guadalupe, por Cantinflas. Nos preguntan si somos buenos para tomar Tequila. Y nos sugieren que seguramente somos buenos también para comer “Ají” (chile, picante).


¿QUÉ ES ESO? UN “BIDET”... ¿UN QUÉ?

Después de “deshacer” las maletas e inspeccionar nuestras habitaciones, lo propio pues es echarse un baño.... voy mano. Me llama poderosamente la atención que junto al sanitario está otro mueble muy parecido, hasta diría que igual. Me conmueve pensar que tal vez este baño es “matrimonial”... Sí, para una pareja de esposos, que se quieren tanto y se conocen tanto, que hasta comparten la hora de hacer “popó” (que romántico, pero que oloroso, pensé). Bueno, después de todo, cada cosa que uno ve... no descarto la posibilidad de que para tal efecto sea el "otro" sanitario contiguo en el mismo cuarto. ¡Todo sea por el amor¡

Me visto y doy un paseo por la casa parroquial del P. Freddy. Regreso al baño y pongo un poco más de cuidado. Me doy cuenta de que el otro mueble (el segundo sanitario según mis elucubraciones de defensa de la familia) es “un poco diferente”. Bueno, pensé, tan diferente como el hombre y la mujer... sí eso será. Mmmm pero tiene unas llaves para controlar el agua (fría y caliente, como en una regadera) y también una especie de aspersor o regadera, en la parte de abajo ¡Qué raro esto¡ Mejor me informo. Y voy con el P. Freddy y le pregunto con cautela:
--Padre, ¿Qué es eso que está a un lado del sanitario y que tiene llaves de agua fría y caliente?
--“Es un bidet”, me responde, sonrojándose.
--¿Un qué?
--”Un bidet, padre” (me responde ahora más enfático y pausado)
--Ahhh, le digo, pensé que era otro sanitario.
--”No, padre, es un bidet”
--Y (pregunto con cara de idiota e inocente a la vez) ¿para que sirve?
(Todo rojo el padre me responde, pero viendo hacia otro lado) --”Es para lavarse cuando uno está pronto, padre”
--¿Cómo cuando uno está pronto? (y que tal que uno se tarde, pensé)
--”Sí, padre... cuando uno termina”
--Ahhhh, respondí (imaginándome el resto). --En México no se usan padre  --Le dije--. Pero no será difícil (pensé en mis adentros neuronales). Cambio de charla, a otro tema cuanto antes.




EL P. DANIEL Y “ESO”. EL BIDET, PUES

“Ya aprendí algo nuevo de la cultura uruguaya, el bidet”, pensé. Bueno, bueno, ¡Qué cosas tan diferentes y simpáticas¡ Y pensar que estamos a "sólo" 8,000 kilómetros de distancia. De pronto noté que la gente habla con un “tonito” medio argentino... Mmmm eso no me gustó mucho, pero, bueno "peccata minuta" (¿Sí se escribe así? O ¿Lleva sólo una “c”?) Voy a mi cuarto a seguir con los acomodos de ropa, libros, cámara, computadora, Tequila, salsas, rasuradora, todo eso.

Mi compañero, el P. Daniel, también anda en lo mismo. Se baña (si, los mexicanos somos muy limpios, aunque no usemos “eso”, el bidet) acomoda sus cosas, también. Va de nuevo al baño a lavarse los dientes, porque lo veo con su cepillo ("escoba dental", en portugués, según supe después) y su tubito de pasta dental. Yo también voy a lo mismo. Entro al baño y ¡OOOhhhhh Cielos¡ ¡Esto sí que es cómico¡ Me quedo sorprendido de lo que estoy viendo. Pero no soporto la risa, aunque trato de contenerla “Con todo mi corazón, con toda mi mente, con todas mis fuerzas” (Muy bíblico ¡No¡)

Mi querido colega, el P. Daniel ha convertido el bidet, y sin mucha investigación tecnológica por lo que veo, en un flamante bebedero, como los que hay en las primarias en México... sólo que “este” un poquito más bajito. Sí... ¡Un bebedero por el que sale agua cristalina... y seguramente pura¡ Ohhh Dios,  Ohh Diosito santo, qué divertida es la vida... pero, mi pobre estómago, me duele, no se si de risa o de “asquito”... o de las dos cosas.



(CONTINUARÁ)

PBRO. ROBERTO SÁNCHEZ DEL REAL.





3 comentarios:

  1. esta muy bueno este blog ojala y siga poniendo cosas divertidas como esto

    ATTE: Luisito
    luis_ojitos94@hotmail.com

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  2. muy bueno! espero la continuacion... :)

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  3. Yo soy de México y los bidets ya los conocía sin haber viajado antes a Uruguay, y creo que no son particulares de ese país, será porque estudio arquitectura, si existen en México pero son muy raros.

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