24 de abril de 2011

LA RESURRECCION NOS DA FUERZA PARA VIVIR

DEMOS A CONOCER LA RESURRECCIÓN DEL SEÑOR CON NUESTRA VIDA

Hace unos minutos -- aquí en la Parroquia Del Señor De La Misericordia-- iniciamos la celebración de La Pascua Del Señor con la así llamada "Misa de Gallo" en la que se hace un recorrido por la Historia de Salvación, desde el Antiguo Testamento hasta la lectura del Santo Evangelio. Como lo marca la Liturgia, antes se hizo la ceremonia del "Fuego Nuevo". Acabó por fin la Cuaresma, que, a quererlo o no, tiene una ligera carga de tristeza porque nos recuerda que somos pecadores y que nuestra vida es luchar cuesta arriba siempre... Y nos recuerda esto sin tener --muchas veces-- esperanza, pues muy fácilmente se nos olvida que "Dios nos ama" y nos sentimos solos ante esta realidad: Somos pecadores. Y menos nos daremos cuenta del gran amor de Dios por cada uno de nosotros, si estamos en la franja de 'la espiritualidad de los 45 segundos'... Si, esa es muchas veces, nuestra comunicación con El Señor: 45 segundos.

JESUS EL RESUCITADO

Cada año celebramos con gozo la Pascua... Pero me parece que algo nos falta en este memorial... Bueno, no que algo 'falte' en sí a la celebración, sino que, no hemos sido capaces de 'captarlo' y 'hacerlo nuestro' y creo que lo que estamos 'extrañando' en nuestra vivencia pascual es esto: Con Cristo --y por Él-- seremos capaces de superar toda frustración para no ahogar nuestra vida en el inmenso mar de la amargura humana. Y razones, ciertamente, no faltan.

Si, la Resurrección de Cristo, en primerísimo lugar, logra para nosotros la salvación; pero también es signo de esperanza para nosotros de que --en esta vida aferrados a Él-- podremos superar toda frustración. Y superar la frustración es la vereda que nos lleva hacia la felicidad; Él pudo vencer a la muerte, nosotros aferrados a Él podremos en verdad ser felices, a pesar de nuestras dificultades, a pesar de nuestras limitaciones y miserias.

Aferrados a la luz de la Resurrección del Señor, el padre de familia podría superar la frustración de ver --día a día-- cómo sus hijos imbuidos del espíritu de rebeldía desconocen su autoridad; así el enfermo podría también superar la angustia de su estado; el obrero explotado podría superar la frustración de ser visto casi siempre como herramienta y no como persona; el joven superará la frustración de la falta de oportunidades reales; ... Cada uno de nosotros, podemos, si nos aferramos a su Resurrección superar TODA FRUSTRACIÓN, de lo que sea, para no ahogarnos en el pantano de la amargura, lugar común de la mayoría de las personas, por desgracia. Su Resurrección es posibilidad real de felicidad para nosotros a pesar de todo.

¡FELICES PASCUAS DE RESURRECCIÓN!

PBRO. ROBERTO SANCHEZ DEL REAL.

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