10 de abril de 2012

TRES MONJES REBELDES 2

ROBERTO ABAD

¡Vean si no es éste mi libro favorito! Les cuento un poco más del mismo, para convencerlos de que vale la pena leerlo. Ya un querido lector lo adquirió; creo le ayudará mucho en su vida de fe y le recreará leer una obra tan entretenida, bien escrita e interesante.

Siguiendo con lo breve que les di a conocer sobre el mismo, en el artículo anterior, les quiero contar un poquito solamente, un poco más. En la entrega anterior a esta serie, les transcribí la parte en donde Teodorico (el padre de Roberto) le habla con seriedad a su vástago sobre la importancia y trascendencia del paso que pretende dar de entrar en el Monasterio. Bueno, ahora en pocas palabras, les narro que Roberto entra al monasterio y después de su Noviciado y profesión simple y solemne, al cabo de algunos años, es nombrado Prior (es el segundo al mando en el monasterio, auxilia al Abad, pero no le suplanta. De alguna forma es el líder o intermediario entre el Abad y la comunidad). Frater Roberto desde siempre había pensado en la necesidad de una observancia radical de la Regla de San Benito. Lo discute –a través de los años– con el hermano Mauro, su amigo, pero éste –a pesar de estimarlo en verdad– no simpatiza con su ideal, le parece algo descabellado e innecesario. Mauro cree que como viven la Regla de San Benito, bajo la observancia cluniacense, es más que suficiente. Roberto es radical, quiere ir a una observancia más celosa y generosa.

Al cabo de algunos años, Frater Roberto es electo Abad de un monasterio cercano, pues los moradores de aquel no fueron capaces de elegir a uno de los suyos. Es el monasterio de San Miguel De Tonnerre. El Padre Roberto quiere intentar su reforma y cree que es el momento adecuado, después de esperar más de veinte años para ello. Se da cuenta de que sería más cómodo no intentarla. Tiene ahora –como cabeza de un Monasterio– la oportunidad de oro; pero no será fácil. Ve los peligros que seguirán a su intento. Bien, aquí les transcribo una pequeña parte de lo más emocionante:

(En el Monasterio de San Miguel De Tonnerre) “En la sala capitular, Roberto se dirigía a los monjes… Les pidió darse por satisfechos con la ropa que llevaban los pobres y contentarse con el alimento prescrito por San Benito.

Cada una de las suplicas terminaba con este estribillo: ‘Eso le hará a Dios recordar’. Al advertir que un buen número de monjes demostraba una oposición evidente, arrastrando los pies, hizo una pausa: –¡Hombres de Dios –tronó–. No estoy diciendo nada nuevo¡ Sólo os pido prescindir de cosas que jamás debieron haberse introducido en un monasterio Benedictino. Aquel cambio en el ataque acalló inmediatamente la protesta iniciada. –Los lenitivos no son para hombres –siguió diciendo el Abad–, por lo menos para hombres ansiosos de mostrar su valor para con Dios; tan ansiosos de hacerlo, que prometieron voluntariamente abandonar sus vidas para poder vivir sólo para Él. He de deciros que los lenitivos, en cuanto al alimento, a las ropas, al trabajo manual, no cuadran en absoluto a los hombres que raparon su cabeza para que el mundo entero les reconociera como esclavos de Jesucristo."

Si continuamos leyendo nos daremos cuenta de que habrá un gran conflicto. Vale la pena seguir leyendo este emocionante libro, que raya en los linderos de la Historia y la Novela.

Nota cultural: Los ‘lenitivos’ –a los que San Roberto es “alérgico”– eran dispensas consensuadas, pero no legisladas; permisos personalizados a la situación personal y única de cada monje. Pero lo malo –por lo que viene la decadencia del monacato– es que se fueron generalizando y tomaron la fuerza de ‘costumbres extralegales’ a la Regla y Vida benedictinas. Por ejemplo, muchos agregaban a sus hábitos algunos ‘adornitos’ que eran regalo de sus familias, algunos pedían permiso para traer alguna joya… Este pequeño párrafo nos da una idea de que la lucha de Roberto buscaba llevar a sus hermanos de hábito a una vida más fiel, más apegada a la Regla, a una vida más generosa.

Nosotros no somos monjes, pero podemos –como cristianos– ser más generosos con Cristo: podemos vivir en una forma más apegada a los Evangelios, podemos vivir para Él, sirviendo a nuestros hermanos. NO PREFERIR ABSOLUTAMENTE NADA A CRISTO, nos dice el legendario San Benito.

PBRO. ROBERTO SANCHEZ DEL REAL.

1 comentario:

  1. "Antes morir que pecar" santo Domingo Sabio, es la convicción de los que Lo conocen, nadie que lo conozca en verdad puede seguir siendo como antes de Él, la vida de cada uno también se divide antes de Cristo y despúes de Cristo. Que nuestra vida sea una ofrenda viva que alegre al Señor todos los días. Amén
    Lo admirable del Frater Roberto es que sale del confort para luchar por una santa causa, me recuerda a un padre que conozco :) Dios lo bendiga
    Atte: Ale ludovica

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