SIN ADVERTIRLO HEMOS PERDIDO NUESTRA SENSIBILIDAD ESPIRITUAL
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¡JESUS ESTA VIVO¡ |
Agustín Torres se convirtió en la Jornada Mundial de Denver
Agustín Torres se crió en una familia hispana de Texas, sin fe. Después de ver morir amigos suyos, en la JMJ de Denver se convirtió. Hace 11 años que es Franciscano de la Renovación y ahora confiesa en inglés y español en el barrio de San Blas.
Actualizado 21 agosto 2011
Pablo Ginés / ReL
Agustín Torres, de 35 años, sacerdote y Franciscano de la Renovación desde hace 11 años, confiesa a la puerta de Virgen del Mar, parroquia obrera del barrio de San Blas.
Se crió en Texas en una familia de origen mexicana sin fe, muy implicada en luchas sindicales muy politizadas, en la órbita de partidos socialistas. Él vivió una juventud de ocio y «demasiada fiesta», ligado a las bandas juveniles. Una vez incluso le dispararon: “noté la bala a mi lado, pero incluso me pareció emocionante; así de inconsciente era yo”.
Pero después vio morir amigos en bandas o por las drogas y, una noche, en una discoteca, pese a la buena música, el alcohol y las chicas, se dio cuenta que eso no daba la felicidad. Empezó a hacerse preguntas.
Un amigo, seminarista, le invitó a ir a la JMJ de Denver. Allí se convirtió, y después entró en los Franciscanos de la Renovación, una orden nueva de predicadores callejeros, muy activos en el trato con jóvenes y a la vez alegres y exigentes en ayunos y oraciones.
«El otro día un chico vino a confesarse repasando una lista de pecados en su iPhone, y conozco otros que rezan el breviario también del iPhone», comenta. Pero también es consciente de que “los chicos están conectados siempre, y las ocasiones de pecado, sobre todo sexual, son más abundantes”.
En su experiencia, lo que los jóvenes piden a la Iglesia es que sea exigente. «Ellos saben cuándo les intentan vender algo, y el mensaje de Cristo les suena con frescura, con autenticidad, porque ven que incluye dificultades, y eso les inspira. Saben que la espiritualidad verdadera es difícil pero bella», asegura.
“Estos jóvenes entran en oración profunda”
Al lado del fraile descansa, con un zumo y dos madalenas, el obispo Rolando Tria, de Infanta, una diócesis pequeña de Filipinas. Ha predicado con pasión y buen humor durante una hora a 600 chicos de lengua inglesa y de todo el mundo. Veterano de cinco JMJ, Tria está convencido de un rasgo de la «generación Benedicto XVI» que definió el martes el cardenal Rouco en la misa de apertura: «Estos jóvenes son capaces de entrar en oración profunda con facilidad, dejando a un lado las distracciones del mundo; lo he visto muchos países, se nota una mayor conciencia en la adoración, en la Palabra de Dios. Es un nuevo momento del Espíritu Santo», afirma.
“El Señor de las moscas” y “1984”
Sorcha, Anna y Lydia, tres chicas de Oxford de 16 años, nos cuentan que son entusiastas de dos libros sobre disutopías que leían ya sus padres y abuelos: «El Señor de las Moscas», de William Golding, y «1984», de George Orwell.
Por estos libros entienden lo que el Papa ha predicado tantas veces: que las utopías sin Dios ni moral llevan al desastre y la tiranía. Aimee Fishwick, de California, tiene solo 15 años y lo que más le impresiona de la JMJ es «la sensación de ser comunidad», la unidad de tantos países y culturas.
A su lado, dos chicas de Malta, Maria Spiteri, de 18 años, y Ann Marie Bonnici, de 23, explican que están intercambiando direcciones de correo electrónico y Facebook con jóvenes de otros países. Se ven como «una comunidad mundial».
TOMADO DE RELIGION EN LIBERTAD
Misa en la Catedral de la Almudena con los seminaristas
Como en las JMJ de Sidney y Colonia, el Papa alienta a 4.500 jóvenes en su camino al sacerdocio.
Actualizado 20 agosto 2011 – 11:10
El Papa Benedicto XVI presidió esta mañana una Misa en la Catedral de Santa María la Real de la Almudena con la presencia de unos 4.500 seminaristas diocesanos y religiosos de diferentes partes del mundo y a los que pidió no dejarse “intimidar por un entorno en el que se pretende excluir a Dios y en el que el poder, el tener o el placer a menudo son los principales criterios por los que se rige la existencia”.
Este acto sigue la pauta seguida en las últimas Jornadas Mundiales de la Juventud (Sidney y Colonia), en las que el Santo Padre ha querido convocar a los seminaristas a un acto específico en el que animar y alentar a los jóvenes en su camino al sacerdocio.
Las claves de la preparación en el seminario
Durante su homilía centrada en la identidad sacerdotal y en la etapa previa al Sacramento del Orden, el Santo Padre -quien acaba de cumplir su sexagésimo aniversario de ordenación sacerdotal- aconsejó a los candidatos al sacerdocio que esos años deben ser de “silencio interior”, de permanente oración, de constante estudio y de inserción paulatina en las acciones y estructuras pastorales de la Iglesia".
Santos y pecadores
Al reflexionar sobre los destinatarios del don del sacerdocio, el Papa señaló Dios, “no tiene reparo en hacer de pobres y pecadores sus amigos e instrumentos para la redención del género humano. La santidad de la Iglesia es ante todo la santidad objetiva de la misma persona de Cristo, de su evangelio y de sus sacramentos, la santidad de aquella fuerza de lo alto que la anima e impulsa. Nosotros debemos ser santos para no crear una contradicción entre el signo que somos y la realidad que queremos significar”.
Benedicto XVI exhortó a los seminaristas a vivir los años de la formación “con profunda alegría, en actitud de docilidad, de lucidez y de radical fidelidad evangélica, así como en amorosa relación con el tiempo y las personas en medio de las que vivís” y expresó que “el sacerdote ha de fructificar en toda clase de obras buenas”.
Celibato, vida austera y obediencia
Al subrayar la necesidad de que el sacerdote se configure e identifique con Cristo, el Pontífice resaltó que la disponibilidad a Èl “es la que inspira la decisión de vivir el celibato por el Reino de los cielos, el desprendimiento de los bienes de la tierra, la austeridad de vida y la obediencia sincera y sin disimulo”.
Más adelante, el Papa alentó a los candidatos a sacerdotes a afrontar el reto de su misión “sin complejos ni mediocridad, antes bien como una bella forma de realizar la vida humana en gratuidad y en servicio”.
No dejarse intimidar
“No os dejéis intimidar por un entorno en el que se pretende excluir a Dios y en el que el poder, el tener o el placer a menudo son los principales criterios por los que se rige la existencia”.
“Puede que os menosprecien, como se suele hacer con quienes evocan metas más altas o desenmascaran los ídolos ante los que hoy muchos se postran. Será entonces cuando una vida hondamente enraizada en Cristo se muestre realmente como una novedad y atraiga con fuerza a quienes de veras buscan a Dios, la verdad y la justicia.
Dos requisitos: Certeza de la vocación y decisión
Durante la homilía, el Santo Padre hizo a los seminaristas un llamamiento a un serio discernimiento de su vocación: “Abrid vuestra alma a la luz del Señor para ver si este camino, que requiere valentía y autenticidad, es el vuestro, avanzando hacia el sacerdocio solamente si estáis firmemente persuadidos de que Dios os llama a ser sus ministros y plenamente decididos a ejercerlo obedeciendo las disposiciones de la Iglesia”.
Finalmente les exhortó a despojarse de “todo deseo mundano, de manera que no os busquéis a vosotros mismos, sino que con vuestro comportamiento edifiquéis a vuestros hermanos”.
Gran parte de la comunidad sacerdotal, formada por el Séquito Papal, 90 obispos españoles, 30 obispos extranjeros, rectores de los seminarios y sacerdotes españoles, concelebraron la Eucaristía que comenzó con el saludo al Santo Padre por parte del Sr. Cardenal Arzobispo de Madrid y un seminarista.
TOMADO DE RELIGION EN LIBERTAD
¿ALGO ESTÁ PODRIDO EN DINAMARCA?
Hace pocas horas he terminado de leer un artículo muy interesante de William Oddie, en el “CATHOLIC HERALD” (diario Inglés). Y versaba, a propósito de los disturbios que hubo últimamente en Londres, sobre las causas de los mismos. Es en verdad profundo y detallado. Parecería —casi— que alguien estuviese escribiendo —y describiendo— lo que pasa en México, a propósito de la violencia en que vivimos aquí cotidianamente.
Pero (por desgracia) esa violencia no es una situación privativa de muchas ciudades de nuestro país. Pude constatar esa misma descomposición en Los Angeles, en Chicago, en Lima, en Montevideo, en Santiago, en Baghé y Pelotas… incluso en el pacífico Melo y en el famoso y colonial Cuzco.
Y mucho se ha dicho sobre las causas. El mismo Primer Ministro Inglés Cameron se ha atrevido (porque no es políticamente correcto decir ciertas cosas) a afirmar que hay (en la sociedad Inglesa) un “Colapso Moral”. No hace un análisis profundo. Pocos en verdad han ido al fondo como lo hace este periodista —católico practicante— quien señala “detalles” como que la mayoría de los jóvenes que han sido detenidos provienen de familias disfuncionales, monoparentales, muchas de las cuales dependen de la asistencia social o son sostenidas por una madre trabajadora. En muchas de ellas alguno de los hijos se dedica a la delincuencia y obtiene más ingresos que la madre, por lo que se convierte en una especie de “figura paterna sustituta” y en forma automática se afianza en forma natural como el guía de facto de la misma.
A nivel “macro” en México, los políticos se echan la culpa unos a otros, dependiendo de su filiación política (les interesan más sus lealtades partidistas que el país) y todo se va en hablar de policías, ejército, políticas anti-crimen y millones de pesos. Pero no hay entre ellos quienes vayan al fondo de la cuestión… recordemos que no es políticamente correcto decir ciertas cosas.
La situación que vivimos se ha ido gestando en los últimos 30 ó 40 años. Lo que los políticos deberían de señalar es que, juntamente con ellos y la Iglesia, los mismos padres de familia son RESPONSABLES de la situación que vivimos. Pero —insisto— eso no es POLITICAMENTE CORRECTO Y CUESTA VOTOS. Algún enojado e indignado padre/madre de familia dirá, al estilo de un expresidente: ¿Y por qué yo? Y culpará a todos los demás: Gobierno, escuelas, maestros, Iglesia, etc.
Esta situación se fue gestando (poco a poco y sin darnos cuenta) cuando nuestros padres nos dejaron de exigir que pusiéramos la basura en su lugar, cuando nos empezaron a permitir ver programas no apropiados, cuando nos dejaron que omitiéramos el baño diario, cuando dejaron de supervisar nuestras tareas escolares, cuando nos dejaron “tomar el poder vía berrinche golpista de estado”, cuando nos dejaron de enseñar a rezar porque “estaban muy cansados”, cuando nos permitieron salirnos con la nuestra “vía cabildeo con el otro progenitor”, cuando nos empezaron a utilizar como “pelota política” para darle en la torre al otro vía manipulación, cuando nos permitieron “ser listos” por medio de pequeñas trampas o el robo de cosas pequeñas, cuando nos permitieron la violencia y nos exigieron “no dejarnos de los otros y responder las agresiones so pena de ser maricones y chillones”, cuando nos decían “no rompas eso porque tu abuelita se enoja” en vez de exigirnos respetar las pertenencias ajenas, cuando nos hablaban 500 veces con amenazas sin decidirse a poner fin a nuestros abusos y desobediencias. En fin hay cientos de botones de muestra… Que quede claro: la responsabilidad de los padres de familia por supuesto que no borra las responsabilidades de las demás instancias y la decisión personal.
Pido a los dos o tres padres/madres de familia que lean esto —y que logren no indignarse hasta la ceguera—: reconozcan que la actitud de Ustedes será la que moldee la visión de sus hijos acerca del mundo y de sí mismos. Acepten que (por cansancio) la mayoría de Ustedes ha optado por lo más cómodo que es simplemente dejar pasar. Acepten que la mayoría de Ustedes no pudo superar sus traumas de niños maltratados y por ello se han ido al extremo de considerar cualquier castigo como herejía impensable y NO HAN EJERCIDO SU AUTORIDAD PARA CORREGIR. Acepten que muchos de Ustedes jamás tuvo ni la más remota y vaga idea de cómo educar a sus hijos y no se preocupó por esclarecerlo, viniéndoseles el tiempo encima Y NO HICIERON ALGO QUE VALIERA LA PENA. No planearon cómo educar, sólo salieron al paso de lo urgente dejando lo valioso para un después que ya no llegó.
La violencia que padecemos, el “colapso moral” que no es privativo de Inglaterra, es resultado de una generación QUE NO SUPO EDUCAR EN EL AMOR NI EN LA RESPONSABILIDAD. Y la Iglesia también tiene culpa PORQUE NO SE DIO CUENTA A TIEMPO DE LO QUE VENÍA Y DEJÓ DE SER ATALAYA OPORTUNA QUE ANUNCIARA EL DESASTRE QUE SE NOS VINO ENCIMA.
Shakespeare, en alguna ocasión criticó lo que se vivía en Inglaterra y para evitar problemas con la “comprensiva” monarquía que descabezaba a sus oponentes, mejor dijo: “Something is rotten in Denmark” (“Algo está podrido en Dinamarca”) Nosotros, ¿Nos hacemos la ilusión de que lo podrido sólo está en el patio vecino? Aquí tenemos nuestras Dinamarcas “Made in México” ¿Que haremos? ¿Culpar a los demás y quejarnos? USTED HAGA LO QUE LE CORRESPONDA, SIN ESPERAR A QUE LOS DEMAS ACTUEN. HAGA LO SUYO. EDUQUE EN EL AMOR Y LA RESPONSABILIDAD.
PBRO. ROBERTO SANCHEZ DEL REAL.
NOTA ACLARATORIA:
Ya hace algunos meses desde que escribí RELATOS URUGUAYOS 5. Agradezco a los que han leído a propósito o por “accidente” (ya ven que en ocasiones uno anda más bien buscando otra cosa y el buscador te manda a x lugar…). Gracias a los que me han escrito algún comentario… Algunos de ellos con correcciones que agradezco. Pero —una vez más— les quiero recordar que estos “RELATOS” no tienen la intención de pontificar acerca de Uruguay. Supongo que los uruguayos saben más sobre Uruguay que “un mexicano”.
Con respeto a nuestros “chilangos”, déjenme decirles que no pretendo hacer lo que ellos, que van a un sitio ó ciudad y asumen “saber” más de ese lugar que los lugareños. Y por lo que oí, en muchas ocasiones en Uruguay, ese es un mal que comparten también algunos porteños (los habitantes y los oriundos del gran Buenos Aires) y también muchos Montevideanos. Estos “RELATOS” son sólo la expresión espontánea de “un mexicano” que le pide a Dios la gracia de un día poder regresar a Uruguay… En especial a Melo y Montevideo. Bueno, pues a lo nuestro.
VESPA
Uno de los rasgos más característicos del tránsito en las ciudades, pueblos y caseríos “del interior” es el gran número de motocicletas y bicicletas que circulan por las calles y avenidas. Son en verdad miles, y creo que muy prácticas y también económicas pues gastan poca nafta (sobre todo las bicicletas) y las refacciones son baratas. Es muy común el poder comprarlas en las mueblerías en cómodas “cuotas” (abonos) que pueden ser semanales o mensuales… Como si compraras un buró o una pequeña mesa. Quedé aterrado de lo baratas que son, comparativamente hablando. Y también el gran desorden que causan es muy “uruguayo” pues, muy “a la mexicana”, tampoco respetan las señales de tránsito y una buena cantidad de motociclistas nunca se pone el casco, que no recuerdo cómo se dice en uruguayo (muchos lo llevan atorado en un manubrio, por si se caen se lo pueden poner luego luego, supongo que para no lastimarse más de lo que ya se hayan lastimado). Y las llantas (cubiertas en uruguayo) son también baratas.
Y sorprende (bueno a un mexicano como yo) el alto porcentaje de viejitas (ellos son más secos y les dicen simplemente viejas) que tripulan una moto… Las abuelitas motorizadas, que van a la tienda (almacén le llaman aunque sea uno de esos que tienen menos cosas que el refrigerador de mi madre) por las mercaderías (mercancías) que necesitan para preparar la comida, es una estampa muy uruguaya. Y ya no se diga los gurís (niños y jóvenes en general) que usan las motocicletas para ir de un lado a otro; es una escena común ver a la entrada del “Liceo” (la Prepa) decenas y decenas de motocicletas. Me decía alguien que en los tiempos antiguos, no hace muchos años, nadie “rapiñaba” y que podías dejar tu moto y casco con toda tranquilidad en la “vereda” (banqueta). Bueno, es algo que se ha ido perdiendo en dondequiera, no sólo en Uruguay. Por desgracia en Uruguay hay “mucha bronca” también como en México con los menores que delinquen… Cuidado y se atreva alguien a corregirlos ¡Dios guarde la hora¡ No, son intocables por derechos humanos.
AUTOS
Por supuesto que también hay una buena cantidad de autos. Los hay de marcas que incluso en México no tenemos. Por ejemplo Citröen. Me sorprendió también ver que circulan autos hechos en Aguascalientes como el que nosotros llamamos ‘Platina’ de Nissan y que allá se comercializa como Renault bajo el modelo ‘Clío’ o algo así. Es común ver autos con muchos años de uso. Y en cuanto a camiones y maquinaria también se usan de marcas que en México no se encuentran. Por ejemplo, aquí yo nunca he visto un traxcavo marca ‘Samsung’. Una gran cantidad de los autos y camiones son a diesel y no a nafta.
La mayoría de los autos que circulan en Uruguay son hechos en Brasil y Argentina. No sé si ya haya cambiado el panorama, pero me quedé con la impresión de que el auto más usado es el Fiat, sobre todo el más pequeño. Y el VW sedán que ya no se hace tampoco en México se conoce allá como Fusca, creo es el nombre que recibió en Brasil. Uruguay no tiene fábricas de autos por lo que todos son importados. Podrá incluso hallar algunos muy raros como una pequeña pick up marca ‘Mahindra’ que es de la India.
ELECTRODOMÉSTICOS
Como en México, en Uruguay los electrodomésticos son muy apreciados… Pregúntele a alguna ama de casa y le contará como ama su ‘lavarropas’ (en ‘mexicano’ lavadora) y su cocina (estufa). Y por ser indispensables, las neveras (refrigeradores) son también codiciadas en verdad. Y las marcas que hay son muy diferentes a las de acá. Los televisores también son queridos y adorados en extremo. Me gustó ver algunas de esas cosas fabricadas en México. La mayoría de sus electrodomésticos son de Brasil, Argentina y China. También hay algunos que se hacen en el país. Creo que comparativamente son mucho más caros que en México, pero, para compensar, la comida es en verdad más barata allá, incluido el asado y los excelentes vinos de mesa. En cuanto a cerveza, creo que la Pilsen se defiende muy bien. El clima de Uruguay es noble. Pues llueve en cualquier época del año. En el tiempo de frío se vuelve un tanto gélido, con un frío húmedo que penetra por doquier, y que cala hasta los huesos como me decía Lala una amiga de Melo, por ello es muy común (sobre todo en “el interior”) que en las casas, las chimeneas funcionen y no sólo sean elementos arquitectónicos de las salas de estar… Es muy común que se cuente también con calentadores eléctricos de los más variados tipos. Sin embargo, la leña se usa mucho en campaña (no crean que en campaña política, así se le llama al campo) y en las ciudades del interior. Supongo que en Montevideo poco, por no estar a la mano.
Algo que me fascinó en Melo fue cómo Silvia usa el horno de su estufa (le dicen ellos cocina) cocinando delicias como panes, pastelillos, pizzas y otras cosas que, sin un buen horno, no salen, no se logran. En contraste el horno de mi estufa es ‘la bodega’ para las bolsas plásticas. ¡Que diferencia¡.
ORIENTALES
Me quedé con un ojo cuadrado (ya se me normalizó, no se preocupen) cuando escuché decir a alguien que ellos eran orientales. En mi ignorancia mexicana (recuerden que Uruguay no queda a la vuelta de la esquina sino a más de 7,000 kms) un oriental vendría siendo un chino o un japonés y hasta un vietnamita; pero nunca un uruguayo. A lo más, para mi un uruguayo era sólo sudamericano y casi casi argentino. Ya luego me explicaron un poco de su historia y peripecias… En verdad pobres, tuvieron que luchar contra mucha raza para ser lo que son: Contra los piratas Ingleses, contra los argentinos (¡Chés argentinos!) contra los Brasileiros y obvio supongo que contra los españoles y no recuerdo si también contra los portugueses… Nada más les faltó pelear contra los indios caxcanes de acá de México (a la mejor no se enteraron de que existía Uruguay sino también allá iban a fregar).
En fin, aprendí que eso de ser “orientales” tiene mucho que ver con ser DIFERENTES de los argentinos. Creo que tiene que ver con lo del nombre que tenían en la Colonia, algo así como “Provincia Oriental del Río de la Plata”, no estoy seguro… Por cierto, unos chicos casi me linchan cuando les dije que hablaban igual que los argentinos… “¡Pará, pará!” fue lo que me dijeron con vehemencia. Perdón!. Así pues, ellos son Orientales a diferencia de Argentinos y Brasileños. Ahhhh y tampoco les gusta que los confunda uno con paraguayos. Les confieso que para mi no había diferencia o más bien me sonaba igual Uruguay que Paraguay. República Oriental Del Uruguay. Ese es su nombre.
Moraleja: Hay Orientales que juegan Fútbol, que son en verdad carnívoros, que toman vino tinto, que también comen mucho arroz, pero que son, en su mayoría, de piel blanca y algunos de pelo rubio y ojos de color, que más parecen italianos o españoles que vietnamitas y esos son los Uruguayos: “Los Orientales de América del Sur”.
Pbro. Roberto Sánchez Del Real.
ALEJANDRO |
RICARDO |
HÉCTOR |
JOEL |
Si, hablando de VOCACIÓN el título parece “sobredimensionar” la cuestión, pero existencialmente, no es para nada exagerado llamarle así. Drama existencial, personal, afectivo-emocional. Si vemos en el Antiguo Testamento la historia de la mayoría de los profetas nos habla de situaciones dramáticas. Y en ellas nos podemos dar cuenta de que, decidir responderle con un sí al Señor, tampoco fue fácil para ellos. Dios nunca nos pide —cuando de dar sentido a nuestra existencia se trata— cosas fáciles. ¿Quién puede afirmar verazmente que la vida humana PLENA es fácil?
La situación que vive un joven como Ramiro (nombre ficticio para proteger su identidad) es un auténtico y verdadero drama. No es sencillo decidir, cuando se trata de la propia vida, cuando se involucran sentimientos, anhelos y planes propios. No es fácil porque a un joven el futuro —en una encrucijada como ésta— le ofrece varias vías que parecen contradictorias y aún radicalmente opuestas entre sí.
Ramiro es lo que podríamos llamar ’un buen muchacho'. Recordemos qué es en nuestra mentalidad ’un buen muchacho’. Bueno, diría que es un joven que ha llevado una vida recta, que obedece a sus padres, que ayuda en los quehaceres de la casa con gusto, que participa en la vida de su parroquia, que tiene novia y muchos amigos, que no fuma ni anda en escándalos, que busca hacer lo correcto, que ama a Dios (por eso se ha mantenido libre de vicios o excesos y participa de la Misa y de la vida parroquial) y que en una pincelada muy humana de su ser “normal” sueña entusiasmado con tener una esposa e hijos.
Y el elemento que le da a esta trama su intensidad es el sentir inquietud por la vida sacerdotal. Y esa inquietud puede incluso estar ‘ahí anidada en su corazón’ muy a su pesar… No es algo que él haya cultivado o buscado sentir. Ahí ha estado. La ha sentido desde hace varios años en una forma suave… Si, desde hace tiempo lo ha sentido. Siempre que le vienen ’esos pensamientos’ los corta, se siente “confundido e inquieto” y se dice: ’Sí, pero también deseo tener una esposa y una familia; no se pueden las dos cosas entonces opto por el matrimonio’. Pero la ‘idea’ no se va; de vez en cuando lo asalta y el se dice ‘no puedo pues quiero tener una vida de pareja’. Pero ahí sigue.
El inconveniente es que la cuestión no se resuelve ‘por sí sola’. No, no se ‘solucionará’ jamás por arte de magia, pues aquí entra el ámbito de la inteligencia, la libertad y la voluntad. Si Ramiro no amara a Dios, pues ya estaría todo solucionado: esa ‘idea absurda de ser sacerdote’ simplemente se descarta y ya. La inquietud sigue ahí. Y Dios no dice nada, no resuelve el asunto. Y pasan los días y las semanas y se van haciendo incluso años. Cuando alguien de su parroquia se va al Seminario él se siente bien, pues eso le hace sentir que afortunadamente ‘hay otros que cubren los huecos’. Pero no se resuelve SU SITUACIÓN.
El pregunta: ¿Pero, cómo se puede saber si alguien tiene vocación? Le respondo: “En tu caso es así: Tienes salud física, psíquica, moral y espiritual; eres ‘normal’ y luego «te llama la atención» ser sacerdote. Todos esos elementos son ‘signos de vocación’. ¡Que bueno que te la piensas porque has soñado en una esposa y una familia! Esos son signos de normalidad, parte de la vocación, junto con el hecho de que ser sacerdote te inquieta”. No es más que darle vueltas a lo mismo. Y recuerdo mi propia situación cuando tenía 19 años ¡Como se parece a lo que él ahora vive¡
Y se sigue sintiendo indeciso, pues ve casi a la misma altura una y otra alternativa. Claro que esto es así, porque la decisión la tomará él. Jesús invita, pero Ramiro ha de responder con un sí ó un no. Tal vez él está esperando algo extraordinario, pero lo más seguro es que eso no ocurra. No creo que Dios se le aparezca como a Salomón (2 veces) quien de todos modos no le hizo caso al Señor y no se convirtió, pues no quiso dejar atrás sus propios gustos. Él tendrá —primero— que dar un paso que lo cambiará todo para ‘ver el panorama en forma diferente’. Ese paso es decirle al Señor: “Si Tú lo quieres yo lo acepto”. Si ese paso de generosidad no se da, se habrá perdido otra vocación: una menos, en una Iglesia tan necesitada de ministros que quieran dar su vida por Jesús y su pueblo.
Y le digo a Ramiro que piense —como una pista más de vocación— el hecho de que él es uno de los pocos —de entre millones— que sienten esa ‘curiosidad’ por ser sacerdote. Estoy convencido de que tiene que orar mucho, para no dejarse “manipular” por el demonio, pues una de las herramientas de esta manipulación será hacerle “entender” que es lo mismo estar acá o allá, y que no hace mucha diferencia pues los casados también se pueden salvar (esta última afirmación cierta). Ojalá que así como entiende muy bien el amor humano (hombre-mujer) también logre entender el amor a Dios y de Dios.
Sólo por verdadero amor a Dios se puede aceptar una invitación como esta que implica dejarlo todo (incluidos los propios planes y la legítima gratificación de una digna y bella relación conyugal) para así emprender esta aventura de la vida sacerdotal. Y se ama o no se ama… En el amor no se puede “amar poquito”. Si él no acepta esta invitación el único que gana es nuestro enemigo; y pierden la Iglesia y Ramiro. QUE EL DESCUBRA EL GRAN HONOR QUE ES EL SER LLAMADO POR CRISTO A ESTE MINISTERIO, NO POR MERITOS PROPIOS SINO POR AMOROSA ELECCIÓN DEL SEÑOR.
Amigo lector, pidamos al Señor le haga entender a Ramiro que la cobardía que hace a un joven rechazar una invitación de Él a servirle así, es una forma muy clara y definida de no amarle sobre todas las cosas. Que reflexione. Oremos por él.
TOMADO DE RELIGION EN LIBERTAD/ESPAÑA
POR JUAN DEL CARMELO
Bueno, esto es lo que dicen y sostienen los protestantes. Pero lo que creo que es más preocupante, es que haya personas que se crean católicas y manifestándolo serlo, acepten la predestinación de las almas. Y, o una de dos: o bien se trata de personas de buena fe y con deficiente formación, que han oído campanas y no saben dónde, o por el contrario son personas que saben muy bien lo que se dicen y en este segundo caso, o bien quieren jugar con dos barajas, o llevadas de un mal entendido afán ecumenista, quieren juntar el agua con el aceite a cualquier precio, tirando por la borda lo que haya que tirar, sean dogmas o magisterios doctrinales católicos, revestidos de la pátina de la tradición.
Hace más de un mes publiqué una glosa con el título “Libertad y libre albedrío”. Intencionadamente, no toque el tema de la predestinación que está íntimamente ligado con el tema del libre albedrío, y ¡cómo no! Enseguida me salió un comentarista con ribetes de predestianismo. ¡Vamos a ver! ¿Y es que la doctrina de la predestinación? Ella es una muy tentadora doctrina, porque al final, ella consiste en oír las insinuaciones demoniacas de las que nadie nos libramos, ¿y que nos dicen estas?: Pero no hagas el tonto, no te esfuerces…, pero es que no ves que tu destino ya está ya determinado. Esta es una tesis, que como otras, forma parte de la teología del demonio, pues nuestro enemigo tiene su propia teología, a través de la cual nos trata de demostrar la presunta maldad de Dios y como trata de prevenirnos, aunque la realidad es que Él, disfruta viéndonos sufrir, viendo que caemos en el pozo del odio en que Él se encuentra sumergido.
Y en esta trampa demoniaca, al faltarle la oración y la gracia divina, cayó un tal Calvino, que decía: Que en la predestinación, es decir, en que desde el principio de la Creación Dios había predeterminado ya, quién se salvaría y quién se condenaría. Hiciera lo que hiciese uno, el que está predestinado al infierno allí irá, y el que está predestinado para el cielo, allí ir, independientemente de lo que uno haga, Dios ya ha predeterminado si éste se salvará o no, y quien se condenará. Esto lo explicaba Calvino diciendo que: Aquellos que obran y viven en el temor de Dios se interpreta esto como un como síntoma de que se es uno de los pocos elegidos, los demás se van al fuego eterno. Como uno puede suponer, en la práctica esta teoría marginaba la posibilidad de arrepentimiento y la acción de la gracia divina
Esta doctrina protestante, trata de encontrar su justificación bíblica en la carta de San Pablo a los Efesios, cuando esta dice: “Bendito sea Dios, el Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos ha bendecido en Cristo con toda clase de bienes espirituales en el cielo, y nos ha elegido en él, antes de la creación del mundo, para que fuéramos santos e irreprochables en su presencia, por el amor. Él nos predestinó a ser sus hijos adoptivos por medio de Jesucristo, conforme al beneplácito de su voluntad, para alabanza de la gloria de su gracia, que nos dio en su Hijo muy querido”. (Ef 1,3-6). Hemos subrayado la frase que cogida con alfileres y retorcida su interpretación, da origen a la doctrina protestante.
La refutación es simple: Si tenemos en cuenta que Dios es un Ser omnisciente, es decir conocedor de todo y además no vive en el tiempo, sino en la eternidad, lo cual implica que para Él, como también lo será para los que sean capaces de salvarse aceptando el amor que Dios nos ofrece a todos, el hecho de que al vivir en la eternidad todo es presente, no existe ni el pasado ni el futuro, todo se contempla al mismo tiempo. Por lo tanto Dios ve y sabe lo que va a pasar, pero esto no condiciona ni la salvación, ni la condenación de nadie. La predestinación implica que Dios ha determinado el avance de lo que será el destino de las criaturas, no que esté simplemente enterado, que es lo que en realidad sucede. El error esta en confundir el conocimiento que Dios tiene de todas las cosas con la realización de las mismas. Las cosas no suceden porque Dios las conozca, sino que las conoce porque suceden o vayan a suceder.
Realmente no se puede afirmar que Calvino fue el iniciador de la herejía que admite la predestinación, sea esta predestinación al mal o al bien. Frente a la doctrina de los reformadores, según la cual cada uno tiene que creer en su predestinación El Magisterio de la Iglesia ha condenado la doble predestinación a la salvación y a la perdición, ya con anterioridad al Concilio de Trento que condenó a Calvino y las tesis protestantes de los autollamados reformadores, estas tesis, fueron ya condenadas en los concilios de Arlés y en el de Orange, En el siglo IX. En el concilio de Quiercy en el año 853, se afirma contra Godescalco de Orbais, que los que se salvan son salvados por un don de Dios, mientras que los que se pierden, se pierden por su propia culpa. El concilio de Trento se afirma contra Huss, Wycliff y sobre todo contra Calvino que no hay una predestinación al mal y establece que no hay ninguna certeza infalible de ello, a no ser por una revelación particular de Dios. El motivo de esta incertidumbre reside en la posibilidad que tenemos de rechazar el amor que Dios ofrece a todos los hombres.
La reforma protestante, dio origen a una herejía, que aún colea, pero que están llamada a seguir los caminos, que otras varias han seguido ya a lo largos de más de 2000 años de la historia de la Iglesia católica, como puede ser el caso de los pelagianos, maniqueos, adopcionistas,… y otras muchas. A Calvino se le condenó por hereje en razón de esta enseñanza. La predestinación no solo fue creída por Calvino, sino también por Lutero, Zwinglio, Huss, Wycliff y todos los principales jerarcas protestantes de la primera época de la Reforma. Irónicamente, hoy la vasta mayoría de las iglesias protestantes o evangélicas no creen en esta doctrina, al menos no de la manera que ha sido y posiblemente todavía sea creída por algún protestante histórico anclado en los principios de la reforma protestante. En la mayoría de las iglesias protestantes ya no se habla de predestinación, al parecer esta doctrina, no les hace populares entre la clientela y entonces es mejor olvidar el tema. Por supuesto que esta herética doctrina fue debidamente condenada en el Concilio de Trento donde se hizo la Contrarreforma.
El P. Gabriele Amorth, especialista en temas de demonología, nos dice que: “Cuando oigo que me dicen (confundiendo presciencia divina con predestinación) que Dios ya sabe quién se salvará y quién se condenará, por lo cual todo es inútil, suelo responder recordando cuatro verdades seguras contenidas en la Biblia, hasta el punto de haber sido definidas dogmáticamente: 1º. Dios quiere que todos se salven; 2º. Nadie está predestinado al infierno; 3º. Jesús murió por todos; 4º. A todos se les concede las gracias necesarias para la salvación”.
Personalmente, pienso que realmente no existe una elección divina de las almas, ni una predilección o predestinación, porque todos absolutamente todos hemos sido creados por Él, y por lo tanto todos hemos sido elegidos. Lo que ocurre es que unos responden y otros no a esa elección de amor que Dios nos ofrece. Y dentro de los que responden, unos dan la respuesta con más entusiasmo que otros. Y como quiera que la respuesta siempre es una respuesta de amor, al amor que Dios nos da, es de tener presenta que la reciprocidad es propia de la naturaleza del amor. Así el que más ama a Dios, resultará siempre, más amado por Él. Dios está ansioso del deseo de que todos le respondamos pero no todos atienden la llamada, incluso entre los que la atiende, hay diferencias, como acabamos de indicar, porque unos atienden con más pasión y amor que otros. Somos nosotros mismos los que determinamos ser elegidos o no. Él no puede hacer nada, porque nos ha hecho libres y jamás quebrará esa libertad, El solo puede esperar, pues si interviniese, rompería su compromiso de darnos libertad. Y su intervención, al carecer el intervenido de libertad, determinaría que este intervenido, también careciera de mérito. Él hace lo posible y lo imposible, sin romper nuestra libertad, para que vayamos a Él.
Si queremos saber, cuáles son nuestras posibilidades de salvación, nunca lo sabremos con absoluta certeza que si nos vamos a salvar o a condenar, pero hay una serie de indicios, que muchos santos y exégetas han puesto siempre de manifiesto. El amor a la Virgen y una constante invocación a este amor, es una causa segura de que jamás Ella abandonará a uno de hijos predilectos. Hace ya más de quinientos años Luis de Blois, “Blosio” escribía: “Las tribulaciones de esta vida son excelentísimos dones de Dios. No hay señal más cierta de que uno está predestinado, que padecer adversidades con humildad y resignación por amor de Dios. (…). Jamás permitiría que un viento muy flojo o fuerte, causase pena a sus elegidos si no supiera que les conviene para su salvación”.
Juan del Carmelo
Juan del Carmelo no es quien dice ser. O mejor dicho, es quien es, pero prefiere presentarse en su alter ego Juan del Carmelo que no es más que un seglar que, a finales de los años 80, experimentó la llamada de Dios y se vinculó al Carmelo Teresiano. Ha publicado libros de espiritualidad como «Mosaico espiritual», «Santidad en el Pontificado», o «En las manos de Dios» Como lo cortés no quita lo valiente es, además, un empresario de éxito. Y nos acompaña, con sencillez y hondura, desde «El blog de Juan del Carmelo».
En cuanto a la culpabilidad histórica de otros que no sean nazis o turcos, es sabido que sólo los católicos piden disculpas, hasta cuando no tienen por qué.
Actualizado 8 agosto 2011
TOMADO DE RELIGION EN LIBERTAD/ESPAÑA
Vittorio Messori
Los turcos, ya se sabe, no sólo niegan obstinadamente que lo de Armenia haya sido un genocidio, sino que tienen una ley que lleva a los tribunales a quien se atreva a hablar sobre el asunto. O sea, todo lo contrario de lo que sucede en Europa, donde acaba en prisión todo aquel que toque el exterminio de los judíos. David Irving, historiador inglés, ha sido detenido en Viena por haber intentado demostrar que la cifra de seis millones de víctimas es insostenible. Le han caído tres años de prisión. Así pues, es obligatorio, por parte de unos, hablar de genocidio (incomparable, infinitamente peor que cualquier otro); y por parte de otros, está prohibido hablar del asunto. En cualquier caso, la primera víctima de la historia impuesta con tribunales y jueces es la Verdad. El precio de la hipocresía del siglo.
En cuanto a la culpabilidad histórica de otros que no sean nazis o turcos, es sabido que sólo los católicos piden disculpas, hasta cuando no tienen por qué. Si nos fijamos en los otros cristianos, los ortodoxos griegos o los protestantes de cualquier confesión señalan con un dedo acusador a los católicos, pero nunca lo dirigen hacia ellos mismos.
He dicho «nunca». Y sin embargo, hojeando algunos recortes me doy cuenta de que debería haber dicho «casi nunca». En efecto, aquí veo una página que aparté hace diez años. Es de «Reforma», el semanal de las iglesias valdenses-metodistas. Una publicación interesante, bien hecha; pero también es cierto que si un periódico católico utilizase unos argumentos sobre los protestantes como los que aparecen allí contra los «papistas», todos gritarían indignados por la traición al ecumenismo. Yo mismo he sido agredido recientemente por haber recordado que la Inquisición creada en la Ginebra calvinista era probablemente mucho peor que la romana.
Hambre y rencores
Y sin embargo, al menos por una vez -¡hace diez años!– , he aquí una sorprendente autocrítica y una petición de excusas, aunque a nivel individual. El hecho es raro y vale la pena darle espacio a través de las propias palabras de la periodista, que en realidad es una historiadora inglesa y de confesión anglicana, Christine Calvert. Copio textualmente, y no por pereza, sino porque creo que una paráfrasis mía le quitaría credibilidad y vigor a este testimonio.
Escribe la profesora Calvert sobre la tragedia irlandesa: «En 1845, la cosecha de la patata, de la que dependía la población irlandesa para no morir de hambre, se perdió por completo a causa de una enfermedad llamada “rust”, óxido. Este desastre desembocó en una tragedia de terribles proporciones que en pocos años redujo la población de la isla a la mitad. Se calcula que un millón y medio de personas murieron de hambre o de enfermedades ligadas a la hambruna. Para los más afortunados comenzó el gran éxodo más allá del océano, pero hubo también un éxodo interno de los campesinos hacia las ciudades. Con los conocimientos de entonces el mal de la patata no podía ser afrontado, pero tampoco las desastrosas consecuencias sociales que se vivieron al acrecentarse el rencor de los católicos contra los protestantes, y de los irlandeses contra los ingleses».
Represión anglicana
Prosigue la historiadora anglicana: «Y aquí es donde nosotros, los protestantes, debemos inclinar la cabeza con vergüenza.
La Iglesia reformista de Irlanda era entonces una fuerza de represión y de increíble explotación. Los parroquianos católicos tenían que pagar el diezmo a una comunidad de la que no formaban parte, y a un clero protestante a menudo ausente. Muchos de los pastores y obispos se hicieron riquísimos, viviendo con un lujo desenfrenado. Los católicos, castigados por el hambre, imploraban en vano un gesto de caridad. La ayuda estaba disponible, pero a un precio que aquellos miserables no estaban en condiciones de pagar: se daba alguna ayuda a quien abjuraba del “papismo” y abrazaba la fe de los protestantes, entre los cuales sólo los cuáqueros ofrecían algún apoyo».
Prosigue la última parte: «Los grandes terratenientes anglicanos se aprovecharon de la caída de los precios de las tierras para crear o aumentar sus granjas, y echaron de sus tugurios a quien no podía pagar su miserable alquiler.
Condenados a morir. Uno de los señoritos declaró que no dejaría un solo católico entre Knockabola Bridge y el río de Newport. Así, condenaron a hombres, mujeres y niños a morir a lo largo de los caminos, con la boca verde por haber intentado quitarse el hambre con hierbas y ortigas. A menudo faltaron las fuerzas y el dinero para enterrar a los muertos de hambre en terreno sagrado y se les enterraba bajo una pequeña capa de tierra en los campos».
Y concluye la estudiosa: «Ésta es una historia que hemos querido olvidar. Y sin embargo, todos los cristianos, no sólo los católicos, deberían tomarse más en serio el dicho de Jesús de ver la paja en el ojo ajeno y no ver la viga en el propio».
Piden que no se aplique la normativa pro-Gay del gobierno
Unas 4.000 familias coptas retirarán sus niños de colegios católicos si no se aprueba una enmienda que interprete las normas de “equidad e inclusión” de acuerdo al Catecismo Católico.
Actualizado 6 agosto 2011 – 4:40
TOMADO DE RELIGION EN LIBERTAD
Pablo J. Ginés/ReL
En la región de Toronto, en Canadá, habitan unas 5.000 familias cristianas ortodoxas coptas, la mayoría de origen egipcio, y el 80% de sus hijos acuden a escuelas católicas. Ahora, amenazan con retirar a sus hijos, pero no porque no les guste la doctrina católica, sino más bien por lo contrario: las autoridades de la escuela católica en Toronto no se están esforzando por defender los valores católicos respecto al matrimonio del mismo sexo y la enseñanza católica sobre la homosexualidad.
A inicios de 2011, el gobierno regional civil de Ontario impuso una normativa para implantar la “equidad e inclusividad” con respecto a la homosexualidad en los colegios. Muchos cristianos están convencidos de que estas normas se usarán para implantar la ideología del homosexualismo político en las escuelas. Por eso, los sectores que quieren proteger la enseñanza católica sobre familia y sexualidad presentarán este mes una enmienda que se aplicaría a las escuelas católicas, según la cual la normativa gubernamental deberá interpretarse “según la doctrina católica”.
Para dejar claro que no se trata sólo de un tema católico, los 12 sacerdotes coptos de la región de Toronto, en representación de sus cuatro parroquias, han escrito una carta a la directora de Educación, Ann Perron, avisando de que si la enmienda no se aprueba, la comunidad copta en bloque retirará a todos sus niños de las escuelas católicas. Según los expertos, eso implicaría una pérdida de 40 millones de dólares canadienses en financiación pública para las escuelas católicas. Además, cada 19 o 20 niños permiten mantener el trabajo de un maestro.
El padre Jeremiah Attallah, en nombre de la comunidad copta ortodoxa, escribe en su carta que: “no dudaremos en retirar nuestros niños, todos a una, si no se aplican las enmiendas que son fieles a las enseñanzas del Catecismo de la Iglesia Católica”. En la carta deja clara la unidad de las parroquias coptas de St. Mark (Scarborough), St. George y St. Ruiess (North York), St. Mourice y St. Verena (North York), y Ti Agia Maria y St. Demiana (Etobicoke) en torno a esta petición de que las escuelas católicas enseñen la doctrina católica del catecismo católico.
La carta de los párrocos coptos, que dependen del Patriarcado Copto Ortodoxo de Alejandría, puede leerse aquí. La Iglesia Ortodoxa Copta cuenta con entre 6 y 10 millones de fieles en Egipto, y otros 3 ó 4 en la diáspora. Es independiente de Roma, pero mantiene relaciones cordiales con el catolicismo y coincide con Roma en casi todos los temas de moral sexual, familiar y bioética.
Amando Sanz ha realizado exorcismos durante casi 30 años
Este exorcista madrileño ha visto cómo la fuerza de la oración y el perdón son más fuertes que el demonio y el odio: «No perdonar a los enemigos, guardar rencor u odio, conlleva perjuicios para la salud física y espiritual», asegura.
Actualizado 4 agosto 2011
Sara Martín, Mónica Vázquez/ReL
TOMADO DE RELIGION EN LIBERTAD
Es un sacerdote como todos los demás, salvo por ser uno de los pocos autorizados para realizar exorcismos. Sus prácticas son fieles a lo dicho por Jesucristo a los discípulos: «A los que crean les acompañarán estas señales: expulsarán demonios en mi nombre y hablarán leguas nuevas» (Marcos 16, 17).
–En el libro «Habla un exorcista», de Gabriele Amorth, dice que cada exorcista tiene sus experiencias irrepetibles. ¿Cuál es la suya?
-La liberación más notable que tuve fue en Nueva York. Allí bauticé y administré todos los sacramentos a un señor portorriqueño. Poco después alguien me dijo que este portorriqueño se quería suicidar porque tenía «líos» con el demonio. Me dijo que su hijo mayor enfermó a los dos años y ningún médico podía curarle, entonces acudió a un hechicero. El brujo le dijo que hablara con el demonio y que hiciera lo que le pidiera. Una noche de luna llena fue a un bosque y comenzó a invocar al demonio. Le entregó el alma y su hermano se curó. Pero ahora que se había convertido, el demonio le incitaba al suicidio. Yo hice una liberación, él se puso a temblar. Seguí impertérrito orando y seguía igual. Invoqué a Dios una cuarta vez y en ese momento se calmó, se hincó de rodillas, seguí rezando y el hombre se quedó muy contento.
-¿Cuál es el paso previo a cualquier exorcismo?
-Uno de los pasos importantes que pocos conocen es el valor del perdón, ya que no perdonar a los enemigos, guardar rencor u odio, conlleva perjuicios para la salud física y espiritual. Por no perdonar vienen muchas enfermedades físicas, psíquicas y del espíritu. En una ocasión en Madrid vino a verme una mujer a la que los psiquiatras, después de tratarla, determinaron que estaba endemoniada. Como tenía mucha fuerza, vino acompañada de varias personas, entre ellas su marido. Cuando comencé a rezar, ella se puso furiosa, y no la podíamos sujetar entre todos. Estaba revolcándose en el suelo, y yo seguía haciendo la liberación. Por fin se fue calmando y le pregunté si quería confesarse y se confesó. Después ella habló a todos: «Lo que más me ha ayudado a liberarme ha sido el haber podido perdonar a una persona a la que tenía mucho odio».
-La estrategia del demonio. ¿De qué formas ataca el demonio?
-Hay tres grados: posesión, obsesión y opresión. La posesión es francamente rara y ocurre cuando uno hace un trato con el diablo. La posesión es estar sometido al diablo incluso en la voluntad, es como un juguete en manos del demonio. La obsesión es más fuerte que la tentación, por ejemplo, la obsesión de suicidio. Lo que hace el diablo es alentarla. La opresión la puede tener cualquiera, incluso los santos, como el cura de Ars que tenía muchas opresiones diabólicas. San Antonio Abad en el desierto también las tenía.
-¿Por qué cree que la gente recurre más a los tarotistas y a los hechiceros que a la Iglesia?
-La fe se va extinguiendo en varios sectores. Muchas veces cuando voy en Metro me dan papeles con direcciones de brujos y hechiceros que prometen el oro y el moro. Dicen que pueden hacer resucitar el amor en el matrimonio, quitar maleficios, enfermedades. Éste es el demonio que tiene envidia de Dios y quiere imitar lo que hace Dios. Jesús predicó sanando a los enfermos. Si hoy hay pocos signos o señales es por la falta de fe. Entonces la gente, como no ve la solución en la Iglesia, se va a los grupos y hechiceros. Lo que más hago ahora es quitar maleficios. Conozco un caso en Gran Canaria de un matrimonio que fue a un espiritista porque no recibió ayuda de la Iglesia, ya que hay sacerdotes que no creen en esto.
-¿Hacer exorcismos también es bueno para usted?
-Sí, ya que ayudar al prójimo es una de las cosas que más gozo me da, ya sea confesando, haciendo un exorcismo. De todos modos sólo soy un instrumento, todo lo hace Dios. Básicamente lo que motiva es ayudar al prójimo. Soy sólo un instrumento, todo lo hace Dios, pero me da un gozo tremendo.
-¿Qué es la oración en lenguas que muchos exorcistas y usted utilizan?
-La oración en lenguas es un don del Espíritu Santo del cual habla San Pablo en la primera carta a los Corintios. Es un don que venía a los cristianos cuando se bautizaban y recibían el Espíritu Santo por la confirmación, porque la ceremonia era seguida una después de otra. Santa Teresa lo llamaba «la jerigonza». En Pamplona yo estaba un vez orando en lenguas y un chico que tocaba la guitarra en un retiro me dijo: «Padre, cuando estaba usted orando en lenguas, yo escuché en español lo que usted estaba diciendo». En la Iglesia no es tan común el don de lenguas. Esto lo ha traído el Espíritu Santo en la Renovación Carismática desde hace 30 años. Es un don de Dios que se había extinguido en la Iglesia, así como algunos otros por la herejía de los Novacianos. Eran unos exagerados que no pedían para nada permiso, ya que lo que importaba era estar inspirados por Dios. Se cometieron muchos abusos, y entonces la Iglesia comenzó a recortar estos carismas: el carisma de profecía, de lengua, de palabra de conocimiento, por los abusos que se cometieron. Ahora el Espíritu Santo ha vuelto a darlos a la Iglesia, a resucitarlos, a renovarlos.
-El diablo maneja la ouija. ¿La ouija es una práctica demoníaca?
-Totalmente. Una persona que hacía la ouija estaba muy impresionada. Ella no quería ir pero su novio la obligaba. La última vez fue, pero se quedó de pie en una esquina de la habitación. Vio que a uno de los que estaban sentados se le tranformaba la cara en diablo «con cuernos y todo», y que se dirigía a ella y le decía «tu padre tiene un tumor gravísimo en el cerebro». Finalmente se comprobó que era cierto y el padre murió. La chica vino a verme para que orara por ella y la ayudara. Está claro que la ouija la maneja el diablo.
-¿El diablo lo ataca por ir contra él?
-Supongo que al diablo no le gusta lo que yo hago, pero como yo siempre me protejo y le pido ayuda a Dios, no lo noto. Creo que el diablo me atacará de mil maneras, pero si digo misa y recibo al Señor todo los días, escucho su palabra, estoy archidefendido de todos los males.
-¿Es verdad que antes se decía un exorcismo después de cada misa?
-Sí, pero se quitó después del Concilio Vaticano II. Se decían dos oraciones: una a la Virgen y otra a San Miguel Arcángel. Todo surgió a raíz de una visión que tuvo el pontífice León XIII durante una misa. En ese momento se levantó y escribió esta oración que mandó a todos los obispos diocesanos del mundo. León XIII experimentó la visión de los espíritus infernales que se concentraban sobre Roma.
-¿Cómo definiría usted al demonio?
-Muchos no creen en el diablo, le llaman fuerzas negativas. Sin embargo el diablo es un ser personal pervertido y mentiroso, se opuso a Dios. El mal no es una abstracción, sino que designa a una persona. El diablo es aquél que «se atraviesa» en el designio de Dios y su obra de salvación cumplida en Cristo.
En este mundo tan vertiginoso, es innegable que el tiempo no alcanza… En especial porque TENEMOS EL DIA LLENO; si, lleno de cosas que hacer y sacar adelante; muchas no se pueden dejar de atender, es cierto. Otras urgen, otras son de diario. Yo no se Ustedes, pero a mi me parece una perdida de tiempo tener que rasurarme diario. Si me dejaran hacerlo no me afeitaría en meses… Pero…
No quisiera pensar en todo lo que una ama de casa debe hacer CADA DIA. Y muchas de las veces NO SE NOTA SU TRABAJO, pues estamos acostumbrados a tener una casa limpia o a sólo ir al cajón o al closet y disponer de ropa limpia y bien planchada. En fin… Trabajo sobra y tiempo falta.
A todo lo necesario en cuanto a trabajo doméstico, estudiantil e industrial, sumemos ahora lo que poco a poco se ha ido agregando vía medios de comunicación o mercados: Noticias, películas, novelas, deportes, tráfico. Y siguen siendo las mismas 24 horas del día.
Por otro lado, es cierto que la tecnología ha venido a ayudar en los trabajos y se cuenta con máquinas para el lavado de ropa, lavado de platos, hornos de microondas, licuadoras, planchas, maquinas de coser, equipos de cómputo, etc. Si, es cierto, hay toda esa ayuda disponible; pero —por otro lado— tenemos que usar más tiempo para transportarnos, asear, arreglar… Y ‘entretenernos y divertirnos’. Hacemos más cosas y en forma más rápida y también más despersonalizada.
Además a lo anterior, agreguemos que el alud de información y conocimientos que tenemos que conocer aumenta momento a momento y hablamos de conocimientos útiles e inútiles. Es tanto lo que HAY QUE saber, que no podemos procesarlo, aunque llegue a nosotros por el medio que sea. Por ello ahora aumenta la sensación de NO TENER TIEMPO. Sin embargo esa sensación de NO TENER NUNCA TIEMPO no es provocada principalmente por todo lo anterior.
Hoy más que nunca, somos víctimas ó pacientes de enfermedades mentales, graves unas y otras no tanto. Aumenta el catálogo de padecimientos psicosomáticos que tienen su origen en esa DISPERSIÓN EXISTENCIAL cotidiana. Lo urgente toma el lugar de lo necesario.
Les pongo por ejemplo algo que me ha pasado recientemente: Como la mayoría de los jóvenes y ‘adultos contemporáneos’ (mercadológicamente eso soy) abrí mi cuenta en Facebook. Pero no me ha durado el gusto, pues a estas alturas no puedo dedicarle tiempo para estar al día con el alud de comunicaciones y acontecimientos… Además —pensándolo bien— es en verdad “existencialmente imposible” para mí estar en comunicación real y ‘nutritiva’ con 200 ó 300 “contactos”. No he cerrado mi cuenta pero tengo meses que no la abro, pronto la daré de baja… Y se que voy con esto en contra de la corriente, pero esa cuenta no me ayuda a estar integrado a mi propia vida.
Al estar en todo este vendaval diario, NO TENEMOS TIEMPO para lo más necesario e importante: ESTAR EN COMUNIÓN CON DIOS POR MEDIO DE LA ORACIÓN. Y al pasar esto, el torbellino del mundo ‘nos come’, nos arrastra y nos hace olvidar QUE DIOS NOS AMA, que —como dice San Pablo en la lectura segunda de este Domingo en la Carta a Los Romanos cap. 8— NADA PUEDE SEPARARNOS DEL AMOR DE CRISTO.
Pero, querido lector, con 45 segundos de “oración personal” al día es obvio que Dios necesariamente se volverá cada vez más nebuloso y lejano para nosotros. Y ello nos expone al desaliento, a la depresión, a la toma de decisiones erróneas, a la pérdida de identidad, a las enfermedades mentales y psicosomáticas, a las enfermedades crónicas… A LA INSATISFACCIÓN CRÓNICA en todo lo que somos y hacemos.
Convénzase: UNA ESPIRITUALIDAD DE 45 SEGUNDOS sólo nos puede llevar a la frustración y la amargura. NO SE PIERDA, USTED TIENE LA SOLUCIÓN: ORAR TODOS LOS DIAS Y LLENARSE DE DIOS, SOBRE TODO ANTE JESÚS EUCARISTÍA. ¿No cree que valga la pena?. Pero no salga con sus 45 inútiles e insuficientes segundos… ¡POR FAVOR QUIÉRASE A USTED MISMO!
**PBRO. ROBERTO SANCHEZ DEL REAL.**